MADRID, España (EFE). -Lúgubre, sombría o siniestra, la literatura juvenil no se ha dejado contagiar por el espíritu tierno, alegre y festivo de la blanca Navidad y continúa arrojando títulos de corte gótico en los que los "reyes" no son precisamente Magos de Oriente sino seres malignos y con poderes sobrenaturales.
Mientras que los catálogos de literatura infantil en castellano se llenan por estas fechas de títulos "blancos" en los que se ensalzan valores como la amistad, la solidaridad, la familia o la alegría propia de las fiestas navideñas, basta echar un vistazo a las novedades de juvenil para comprobar que las editoriales siguen apostando por un género fantástico que triunfa entre los jóvenes.
Septimus y la magia negra, Curdy y el vampiro de Gothland, La pirámide Roja, Tessa gratton o El príncipe de la noche son algunos de los títulos publicados esta temporada por Montena, varios de ellos procedentes de sagas anteriores de éxito, en los que vampiros, sangre, misterio y fenómenos paranormales se mezclan para crear un peculiar universo fantástico.
Siruela cuenta entre sus novedades con numerosas obras en las que la muerte está muy presente, como Un cadáver en el desierto, Será hermoso morir juntos o Cuentos populares de la madre muerte, de Ana Cristina Herreros, en el que la escritora recopila 44 cuentos tradicionales de todo el mundo.
El género épico también está presente en muchas de las obras publicadas esta Navidad, como El joven templario. Huérfano del destino, tercera parte de la trilogía de Tristán (Bruño), cuya entrega anterior fue Premio Nacional de Literatura Juvenil en Alemania; la misma editorial acaba de editar también Tibias cruzadas, tercer título de la trilogía Skeleton Creek.