En su planeo sobre una fuente de néctar, los colibríes tienen un estilo de vuelo propio y no producen el impulso necesario como los insectos ni como otras aves, sino a través de una mezcla de ambas técnicas, informaron expertos estadounidenses en la revista científica británica Nature.
Se sostenía que el aleteo de los colibríes se asemejaba más al de los insectos, que logran el impulso en partes iguales por el movimiento ascendente y descendente de las alas. En tanto, las aves generan la fuerza por el movimiento descendente de las alas.
Douglas Warrick, de la Universidad de Oregon y colegas, analizaron el estilo del vuelo del zumbador rojo (Selasphorus rufus) con cámaras de video de alta resolución.
Se comprobó que los colibríes obtienen tres cuartos del impulso por el movimiento descendente de las alas, y el restante 25% por el movimiento ascendente.
La constitución de las alas con huesos y plumas impide que las aves puedan distribuir el impulso como los insectos, en partes iguales en los movimientos ascendentes y descendentes, se explicó.
