Esta semana dieron a conocer los resultados obtenidos del estudio bautizado como SPARCL, que tiene como objetivo central mejorar la calidad de vida de los pacientes que ya han sido víctimas de un derrame cerebral.
La investigación, que se hizo en 4 mil 731 pacientes de 27 países distintos, con el cuadro antes mencionado, reveló que tratar agresivamente el colesterol de ellos con la estatina conocida como lipitor (atorvastatina) podía reducir en un 23% la posibilidad de que estos sufran un segundo derrame cerebral, en un 35% evita el riesgo de sufrir un infarto y en un 43% las posibilidades de muerte ante cualquiera de estas afecciones.
El médico internista Abel E. Santos indica que antes de someter a un paciente a un tratamiento agresivo de lipitor u otra estatina hay que evaluar su condición médica, ya que estos medicamentos pueden causar otras descompensaciones –a veces graves– en el cuerpo.
