Por su fomento de la lectura y su apoyo a la industria editorial, la Feria del Libro de Guadalajara (México) y el Hay Festival de literatura (Gales) consiguieron este martes en España el premio Princesa de Asturias de Comunicación y Humanidades.
Ambas citas anuales comparten el galardón “por representar los más importantes puntos de encuentro del libro, los escritores, los lectores y la cultura en el mundo”, explicó en su fallo el jurado, que se reunió por videoconferencia debido a la pandemia del coronavirus.
De entre las 28 candidaturas de 15 países, la fundación con sede en Oviedo (norte de España) se decantó por estas ferias del libro por reunir "cada año a cientos de miles de visitantes para fomentar entre ellos el hábito de la lectura" y contribuir "a fortalecer las industrias culturales y a hacerlas sostenibles".
Ideada en 1987 por la universidad de esa ciudad mexicana, la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) se ha llegado a convertir en "la mayor reunión del mundo editorial de habla hispana y la feria literaria más importante del mundo junto con la de Fráncfort (Alemania)", señaló en un comunicado la fundación.
Anualmente recibe a más de 800 mil asistentes y unas 2 mil 400 editoriales de 45 países, entre noviembre y diciembre, en una cita que se ha hecho obligada para los escritores más conocidos del mundo hispano para dar a conocer sus últimas obras.
De su lado, el Hay Festival of Literature & Arts es un encuentro literario que se realiza desde 1988 en la pequeña localidad galesa de Hay-on-Wye, conocida por su gran número de librerías.
Celebrado durante once días entre mayo y junio, el festival ganó fama entre los bibliófilos y desde hace varios años amplió su oferta a la música, el cine y el pensamiento en general, con "algunos de los más reconocidos escritores contemporáneos, científicos, políticos, historiadores y creadores musicales" participando en sus encuentros, según el comunicado.
Desde 2006, el Hay Festival empezó a exportar encuentros similares que hasta la fecha se han realizado en América Latina en Cartagena de Indias (Colombia), Querétaro (México) y Arequipa (Perú), además de en la ciudad española de Segovia.
