Ella hace lagrimear a muchas de sus víctimas, y sin piedad.
Además de dejarles los ojos chiquitos, rojos e hinchados –y con ojeras–, es capaz de despertar en aquellos que han caído en su trampa una sinfónica de estornudos, que difícilmente llega a su fin. Como si fuera poco, puede obstruir sus vías respiratorias si invita al asma a participar del festín.
Toma control sobre las pieles de sus víctimas, haciendo que se rasquen para aplacar la picazón que causó.
Ella es la alergia, un problema genético con el que vive cerca del 20% de la población, según la Organización Mundial de la Alergia (WAO, por sus siglas en inglés).
La cifra de alérgicos va en aumento, tanto así que la alergia ha sido nombrada como la epidemia no infecciosa del siglo XXI por la Organización Mundial de la Salud, organismo que estima que aproximadamente 500 millones de personas viven con alergias. Los niños y los jóvenes son los que más la padecen.
La alergia es tan recurrente , que se ha convertido en la primera causa de consulta médica, anota la WAO.
Su furia se manifiesta en diversas formas e intensidades.
La rinitis alérgica (afectación nasal) es la más frecuente en el ámbito mundial (17%), seguida del asma (11%) y los eccemas o alteraciones de la piel (7%), de acuerdo a la WAO.
El médico Bruno Hammerschlag, especialista en medicina interna y neumología, explica que hay alergias ambientales (ácaros, polvo, moho, polen), alimenticias, reacciones a agentes físicos o sustancias químicas, alergias a proteínas animales, alergias por contacto, a medicamentos, y pueden manifestarse a través de reacciones en diversas partes del cuerpo, como en los ojos (conjuntivitis), piel (urticaria y eccemas), nariz (rinitis) y órganos internos, especialmente en el sistema respiratorio y gastrointestinal.
El istmo no se libra de la alergia. Cerca del 28% de la población panameña la padece , según datos que maneja el alergólogo e inmunólogo Moisés Zebede, expresidente de la Asociación Panamá de Alergología e Inmunología Clínica.
En palabras del doctor Hammerschlag, la alergia es “una respuesta inapropiada y exagerada del sistema de defensa que ocurre cuando ciertas personas se exponen a diferentes sustancias (alérgenos) a las que todos nos exponemos, pero a las que ellas reaccionan de más”.
La alergia es un problema genético, explica el doctor Zebede. “Las personas nacen con un gen que dice ‘alergia’ o ‘no alergia’. A cualquier edad de la vida la alergia se puede disparar”.
VEA Las alergias están en apogeo
