BIOGRAFÍA. POLÍTICO, MILITAR, ESPOSO, PADRE Y PATRIOTA.

El general Tomás Herrera

El general Tomás Herrera
El general Tomás Herrera

Hacía mucho tiempo que queríamos dedicar estas "Raíces" a la figura de Tomás Herrera, aquel civil y a su vez militar, al cual es lógico considerar como una de las figuras más sobresalientes de nuestra historia.

Ya hemos resumido en los comentarios de las fotografías, los primeros años de su existencia, ahora haremos lo mismo con lo que podemos llamar, su vida pública.

Para ello hemos tenido oportunidad de leer esa magnífica (por lo completa), biografía que sobre él escribió Ricardo J. Alfaro y que fue publicada en 1928 y por primera vez, en Barcelona.

En 1982 el rector de la Universidad Ceferino Sánchez, junto con el director de la Editorial Universitaria, el muy recordado historiador y amigo Carlos Manuel Gasteazoro, editó por segunda vez la obra con el prólogo original de Guillermo Andreve, más una completa cronología de Argelia Tello Burgos. Es esta última la que hemos disfrutado y de la cual además hemos obtenido tantos datos de interés.

Y manos a la obra. Para 1822 con 18 años de edad, ingresa Tomás Herrera al servicio militar, acompañado de otras docenas de jóvenes que obedecieron al llamado que se les hacía a fin de conseguir que Panamá tuviese personas debidamente entrenadas para poder luchar hasta obtener y sostener la tan deseada independencia del país. De allí sale con el grado de alférez. Pronto recibe el encargo de reclutar voluntarios para formar el batallón llamado "Primero del Istmo".

Poco tiempo más tarde parte hacia Perú, como miembro del citado batallón. Entra en acción en las batallas de Junín y de Ayacucho que darán la independencia a Perú. Adquiere el grado de capitán. Y para seguir batallando es trasladado hasta Bolivia. Simón Bolívar lo asciende a coronel. Sin embargo, en lo referente a sus ideas políticas no está de acuerdo con las del Libertador.

Es detenido y acusado de haber participado ¿sería así? en la conspiración contra la existencia de Bolívar. Herrera es condenado a muerte, pero se le cambia esa condena por el destierro. Va a una cárcel en Venezuela. Sale y va a Jamaica. Vuelve a Panamá.

En 1830 Herrera ingresa de nuevo al ejército colombiano, lo nombran primer comandante de ese ejército. Obtiene nuevas victorias en batallas. Es elegido representante por Panamá y como civil al Congreso colombiano, este es el inicio de otra faceta de su vida: la política.

Se casa con Ramona Urriola de Obarrio. Dirige el movimiento que proclama al Estado Libre del Istmo. En 1841, se le da el cargo de presidente constitucional de Panamá. Inicia relaciones diplomáticas con varias otras naciones. Lucha ante los gobiernos de Francia y Estados Unidos para que se reconozca que Panamá sea un país neutral, política que es la única que nos conviene mantener. Lucha también porque Panamá tenga un régimen federal, pero esto no es aceptado por el Gobierno central colombiano, que lo exilia otra vez. Visita varios países suramericanos, además de Jamaica y Estados Unidos.

Busca establecer sus propios negocios para poder sobrevivir. Se le permite regresar a su país. Lo nombran gobernador de la provincia de Panamá. Trabaja entonces para aumentar nuestras vías de comunicación tanto marítimas como terrestres. Estimula la construcción de escuelas, hospitales y obras religiosas. Gracias en gran parte a él, se inician los estudios para la construcción del ferrocarril, se establecen líneas estadounidenses de transporte marítimo que llegan a nuestras dos costas.

Es nombrado secretario de Guerra en Bogotá. A pesar de ser también militar su conducta moderada no le cae bien al Gobierno central. Renuncia. Pero lo siguen llamando para otros trabajos. Es nombrado senador, mas lo vuelven a llamar para colocarlo al frente del ejército otra vez.

La abundancia de problemas entre liberales y conservadores, hace que los diferentes gobiernos lo llamen para que por medio de guerras o tratados de paz, él pueda actuar y solucionar las graves situaciones políticas existentes.

Y es casualmente luchando contra la dictadura del general José María Melo, cuando en el transcurso de una batalla cae herido y muere en las calles de Bogotá.

Pero vuelve la normalidad y aun cuando tarde, recibe el reconocimiento del nuevo gobierno constitucional.

Nos ha sido muy difícil resumir a satisfacción la vida de Tomás Herrera, militar al servicio de nobles causas, y a su vez un gran civil. Su ejemplo no se puede olvidar.

Agradecemos al profesor Braulio Peralta y a Roberto Reichard por habernos hecho caer en cuenta de que en las caricaturas del domingo pasado, en que Roosevelt desciende sobre Panamá, lo hace desde un barco y no desde un tren, y que el personaje que aparece como Monroe no es él, sino Woodrow Wilson. Gracias Mil.

Textos: Harry Castro StanziolaColección de Fotografías: Ricardo López AriasComentarios a vivir+@prensa.com

LAS MÁS LEÍDAS

  • De la crisis a la esperanza: el rescate del marañón panameño en el Arco Seco. Leer más
  • Registro del Cepanim inicia este mes y los pagos serán desde julio de 2026. Leer más
  • Mides detecta más de 8 mil beneficiarios con autos, taxis y buses en programas sociales. Leer más
  • Pago de Cepanim 2026: así será el registro obligatorio para cobrar en junio. Leer más
  • Lotería Nacional: cambios en el sorteo del domingo 5 de abril por Semana Santa. Leer más
  • El Estado pagó medio millón para el Clásico, pero la Fedebeis se quedó con el premio. Leer más
  • El gasoducto del Canal de Panamá: La decisión correcta es la menos riesgosa. Leer más