La obra va más allá del hombre, porque la obra permanece. Esta fue una de las reflexiones hechas durante el homenaje que realizó el martes la Fundación Nuestra Lengua al intelectual panameño Raúl Leis, fallecido el pasado 30 de abril.
Magaly Castillo, Henry Brown y Alondra Badano se encargaron de hacer un análisis de su vida como político, sociólogo y dramaturgo, respectivamente, en el evento “Por la senda de Raúl Leis”.
Castillo recordó a Leis como “un revolucionario que soñaba con la transformación de la sociedad” y “un demócrata radical”.
La abogada rememoró que, además de probar suerte en la política, apoyó el Foro 20-20, la Alianza Ciudadana, defendió los movimientos indígenas y el de las mujeres, y participó hasta los últimos días de su vida en la Asamblea Ciudadana.
“Raúl fue un gigante, fue un visionario en el mundo de la política, pero su legado sigue vigente, queda una senda que seguir”, concluyó.
El sociólogo Brown, por otra parte, evocó sus tiempos como estudiante de Leis en la Universidad de Panamá y lo recordó como una persona “de verdad, auténtica”, capaz de moverse por las distintas áreas de las ciencias sociales, con propiedad y naturalidad. Además, mencionó su obra Radiografía de los partidos políticos (1983), como un estudio clásico.
En cuanto al rol del intelectual y dramaturgo, Badano, profesora de español, destacó que para Leis el teatro fue una herramienta, y que su intención era “no culminar con una obra para sí, sino desarrollar una motivación” en los espectadores.
“Es un creador que maneja los recursos estéticos a los cuales entró por necesidad”, dijo Badano, quien recomendó leer piezas teatrales de Leis como Lo peor del boxeo, El nido del Macuá y El puente.
