La pesca es un sector importante para las economías de muchos países y para la seguridad alimentaria.
Pero, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, la mayor parte de las poblaciones de las 10 especies más pescadas (30% de la pesca de captura marina mundial) está siendo plenamente explotada o sobreexplotada, y “no se puede esperar que se produzcan grandes aumentos en sus capturas”.
La situación pudiera empeorar con el cambio climático, que alteraría los hábitats de las especies marinas, sus procesos fisiológicos, su distribución y productividad.
En Panamá, la contaminación, los desechos marinos y las redes fantasmas están causando la degradación de los ecosistemas oceánicos, dijo Rocío Ramírez, de la Autoridad de los Recursos Acuáticos, en el foro “Panamá y el futuro de sus océanos”, realizado en el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales (STRI).
A estos factores, Raisa Banfield, del Centro de Inci- dencia Ambiental, añadió el desarrollo marino costero agresivo, el relleno de mangla- res y la extracción descontro- lada de arena en las playas.



