La muy completa obra titulada Panamá Indígena, escrita por esa gran panameña que respondía al nombre de Reina Torres de Araúz (1932-1982), ha sido fuente principal de muchos de los datos y hechos que hoy les traemos hasta aquí.
Allí y para comenzar, encontramos que los grupos etnológicos primitivos de nuestra nación se pueden clasificar en cunas, talamancas y chocoes, desde donde a su vez provienen los cunas que habitan en las islas de San Blas y los de tierra firme, los movere, guaymí-sabaneros, teribes, bribri, bugiere, emberá y wounaan o norameños- y otros más pequeños grupos que también persisten aún, descienden de la lista anterior.
La doctora de Araúz hizo un profundo y exhaustivo estudio que todo buen panameño no puede dejar de leer.
Más detalles sobre ellos aparecen en otras obras, que también son meritorias y se deben revisar. Como de costumbre, es más que imposible tan siquiera tratar de resumir lo que allí se hallará.
Para tratarlos , hoy hemos escogido a los chocoes, que a su vez se subdividen en emberá y wounaan.
En su gran mayoría, ellos habitan en la provincia de Darién. Para la época de la publicación de la obra en mención, eran 27 mil seres dotados de una buena tasa de reproducción.
Es algo frecuente estar en nuestro territorio darienita y toparse con indios que vienen desde tierras colombianas, generalmente son wounaan.
Para subsistir, todos ellos dependen de la agricultura de plantación (plátanos y guineos), de roza (maíz y arroz) y de huertos.
La cacería la practican con armas de fuego, en algunos casos aún utilizan lanzas y machetes. El arco y la flecha prácticamente han desaparecido. La pesca con arpones también prosigue.
Las viviendas están algo separadas y son más frecuentes las próximas a los ríos sobre pequeñas lomas; casi todas están sobre pilotes.
Los pisos los hacen de la corteza de la palma conocida como jira. Casi no tienen muebles. Por lo menos, existen ocho tipos de árboles y palmas que se usan para construir las viviendas.
Los fogones de la cocina están en tierra cercada con cuatro tablas y cerca del piso.
Las autoridades nacionales tratan que se agrupen más las viviendas, lo cual facilita la comunicación y distribución de recursos.
Las piraguas o canoas de madera, construidas por ellos, son los medios principales de transporte.
Las vestimentas que usan son muy reducidas, casi para tapar los genitales externos. Aún se pintan la piel.
Algunos materiales, como la cerámica, la cestería y la madera, son de uso cotidiano.
Para pertenecer a las tribus, es necesario nacer allí. Las adopciones no son comunes.
Solo se casan entre parientes de la rama paterna. La pubertad femenina se celebra.
En la música, los tambores y acordeones gozan de popularidad.
La medicina también posee sus particularidades; los brujos, los chamanes o los jibanas son quienes la practican.

