PROCESO. Había una vez un muchacho que a escondidas le pedía prestado el acordeón a su hermano mayor y se ponía a imitar al maestro en esas lides, don Dorindo Cárdenas. Ese chico, nacido en 1952, en el corregimiento de Paritilla (provincia de Los Santos), ganó en 1967 el renombrado concurso de acordeón Rogelio Gelo Córdoba.
Este disco cuenta en sonidos y palabras el surgimiento de uno de los músicos más completos y arriesgados y con un enorme compromiso con la renovación de los ritmos típicos nacionales: Osvaldo Ayala.
Este es un álbum de lujo y de colección para cualquiera que ha descubierto y bailado las piezas de Osvaldo desde hace tres meses o hace cinco años. Es esencial escuchar este disco con cuidado para saber de dónde viene ese hombre que unió a los consumidores de la música típica del interior del país con los de la capital, para saber mejor el proceso que permitió que Osvaldo fuera uno de los más experimentados músicos nuestros.
Vaya, para volver a ese pasado, no importa si es un ayer tuyo o heredado de tus padres. Lo esencial es trasladarse a esa época en la que Osvaldo comenzaba a forjarse un nombre que hoy es respetado y querido. Bien hecho.
TITULO CON DOS PISOS
DISQUERA. Discos Tamayos
PROPUESTA. El disco trae valiosos datos sobre Osvaldo Ayala.
RECOMENDADOSTodos, en especial ‘Mi llanto’, ‘Dime por qué’, ‘Anhelos’ y ‘El gallo pinto’.

