Un “universo” de conocimiento. Eso es la lectura para la nueva presidenta de la Asociación Panameña de Aficionados a la Astronomía (APAA), Maruquel Berguido, quien considera al cerebro humano como “un disco duro en el cual podemos almacenar tanta información como queramos”.
Berguido recurre a la literatura, principalmente, para empaparse de temas tecnológicos, científicos, de historia nacional e internacional, y de las civilizaciones.
Esta licenciada en Administración de Sistemas, y primera mujer que ocupa la presidencia del gremio astronomía, está leyendo actualmente una edición conmemorativa de Sidereus nuncius (Mensajero sideral), de Galileo Galilei, en el siglo XVII en latín, siendo esta obra el primer tratado científico que narró observaciones astronómicas logradas con el uso del telescopio.
Esta obra llegó a sus manos por recomendación de un colega de la APAA.
“El libro me ha gustado porque fue escrito en un lenguaje sencillo para nosotros los lectores que no somos eruditos en la materia, pero tenemos interés en conocer. Lo que más me gusta es que Galileo Galilei, con tan pocos recursos, pudo apreciar tantas bellezas del cielo y nos dejó como legado herramientas fundamentales en la evolución de la astronomía moderna”, cuenta.
Antes de leer Sidereus nuncius leyó la novela histórica La Llave de Sarah, de Tatiana Rosney, la cual aborda una historia que se desarrolla en los tiempos del Holocausto y que narra sobre las terribles situaciones contra los judíos.
Otro libro que fue de su agrado: La calle del espanto, del escritor panameño Ricardo Ríos.
Entre sus pendientes está la novela Bellatrix, de la panameña Diana Hernández.
Berguido, quien se considera muy clásica en la lectura, confiesa no tener una lista larga de autores predilectos, pero los que más impresión le han dado son el colombiano Gabriel García Márquez y la chilena Isabel Allende.
“Gabriel García Márquez me gusta su estilo, por su humor, y porque cada historia tiene una tónica diferente que le obliga al lector a estar muy pendiente. Del Amor y otros demonios, Amor en tiempos de cólera y Cien Años de Soledad son algunos de mis favoritos”, dice.
Admira a Isabel Allende, por “ser una mujer fuerte, apasionada” y por su manejo de un lenguaje sencillo, con el que ha podido desarrollar “todo tipo de historias”. “La que más me gustó fue Paula, la autobiografía en honor a su hija, quien falleció, y el cual es un libro muy conmovedor”.
