A finales de octubre de este año, la población mundial llegará a los 7 mil millones de personas, lo que supondrá mayores retos para satisfacer las necesidades de todos.
Actualmente hay unos 3 mil 700 millones en edad reproductiva, y se prevé que la población seguirá creciendo por varias décadas. Para mediados de este siglo, se proyecta que habrá 9.3 mil millones de humanos en el planeta. El 97% de los 78 millones de habitantes que se suman cada año a este escenario corresponde a países menos desarrollados.
Más allá de las frías cifras, es un tema que preocupa porque involucra el futuro del planeta y de la especie humana. Por ello hoy, 11 de julio, Día Mundial de la Población, es una fecha para llamar la atención sobre los problemas demográficos y el desarrollo.
Mientras los países más ricos consumen los recursos en una forma insostenible, en los más pobres, la desigualdad, la pobreza extrema, la inseguridad alimentaria y las altas tasas de natalidad y mortalidad se conjugan en un círculo vicioso.
Según el Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA), el futuro dependerá, en parte, de la política y las decisiones que se tomen ahora respecto a planificación familiar, atención materno-infantil, educación de las niñas, y mayores oportunidades para las mujeres.