9:08 a.m. - CONTADORA, Panamá, (EFE).- Las musas latinoamericanas se alojan en la isla panameña de Contadora, donde, a modo de mes de vacaciones creativas se reúne un escogido grupo de artistas del continente.
La Casa Caracol, que patrocina la Fundación "José Félix Llopis", es, por segundo año consecutivo, sede de un exhaustivo taller de formación y creación dirigido por el profesor de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid Josu Larrañaga.
A pocos días de concluir el encuentro, que se inició el pasado 15 de junio, Larrañaga explicó a Efe que la capacidad de trabajo de los artistas convocados, seleccionados por la Fundación Carolina, que promueve el Gobierno español, es excelente.
Los artistas de este año, tres colombianos, dos argentinos, dos panameños, dos mexicanos y una española trabajan sobre el efecto bidimensional de la imagen, incorporando nuevas tecnologías a la creación artística, explicó
El entorno, una paradisíaca isla en el archipiélago de Las Perlas, del Océano Pacífico panameño, es una singular aula de estudio que favorece la concentración y despierta el espíritu creativo, reconoció Larrañaga.
Aseguró, sin embargo, que el trabajo creativo requiere de mucha reflexión y pensamiento antes de dar con una interpretación original del entorno. La isla, añadió, favorece ese alejamiento forzoso para concentrarse en el objeto del pensamiento.
"Hay que pensar y luego crear", subrayó, tras señalar que el programa ha despertado una especie de "fiebre creadora" que ha convertida esta edición de la experiencia artística en la más prolífica hasta la fecha. La Fundación "José Félix Llopis", que aporta la infraestructura del taller, lleva el nombre del mecenas español afincado hace años en Panamá que promueve el encuentro.
Un acuerdo firmado en 2006 con la Fundación Carolina para la cooperación y la promoción de las relaciones culturales en Iberoamérica, presidida por el Rey de España, convirtió a Llopis en el anfitrión de estos artistas en su paraíso privado.
Como coleccionista y conocedor, Llopis, de 79 años, aporta además el criterio desarrollado tras la selección personal del conjunto de sus piezas de arte, que superan las 2.000 y que incluyen todo tipo de manifestaciones artísticas, desde pinturas hasta tejidos, pasando por esculturas o plata.
La selección de los participantes corre a cargo de las diferentes oficinas de la Fundación Carolina en Iberoamérica, por trayectoria profesional y formación.