Un nuevo centro de cría e investigación de los osos panda, el cuarto que habrá en el país asiático, comenzó a construirse en la provincia septentrional china de Shaanxi, informó ayer la prensa oficial.
El centro, que costará 10 millones 200 mil dólares, tendrá una extensión de 287 hectáreas, según Zhang Shenian, jefe del departamento forestal provincial.
Expertos calculan que en este centro se podrán criar ocho osos panda al año y se centrará principalmente en la conservación de la subespecie Qinling, los pandas cuyo hábitat se encuentra más al norte, en la cordillera homónima.
Cuando la construcción de la base finalice, será poblada con 22 osos panda, y se espera que en dos años la población de la reserve aumente a 40 ejemplares, según señalaron los expertos a la agencia oficial Xinhua.
La base tendrá ocho corrales de crianza y 10 “jardines de niños” para los oseznos que llegarán.
El oso panda es uno de los animales en mayor peligro de extinción del mundo, debido a la dificultad que este mamífero tiene para reproducirse (problema derivado de la pérdida de hábitat y la endogamia).
Actualmente hay unos mil 600 animales de esta especie en libertad, en las provincias chinas de Sichuan, Gansu y Shaanxi, zona esta última donde se calcula que hay 273 pandas de la subespecie Qinling.
Las tres bases actuales de cría e investigación de los pandas se encuentran en Chengdu (capital de Sichuan), en la reserva natural de Wolong de la misma provincia, y en el zoológico de Beijing.
