¿Qué vino primero: la gallina, o el huevo? Si eres creacionista, dirás que la gallina, porque Dios creó a los animales el sexto día (Génesis dixit), y no se menciona el huevo. Si eres evolucionista, pues dirás que el huevo (los dinosaurios, chico, estuvieron antes que la gallina, “o sea”).
Como dijo Samuel Butler –hijo de canónigo, que riñó con su padre por defender a Charles Darwin, y a quien George Bernard Shaw llamara “el mejor escritor inglés de la segunda mitad del siglo XIX— la gallina es el vehículo mediante el cual un huevo engendra a otro.
El huevo fue uno de los primeros alimentos descubiertos por el cromañón o sus antepasados: aunque sea el de gallina el más consumido, no olvidemos el de pato, avestruz, codorniz, ganso, en el rubro avícola. Luego están los de iguana, tortuga, lagarto, y el huevo ictiológico (caviar) y sus parientes: ikura, botarga, etc.
Hace mil millones de años, apareció el primer huevo, y 100 millones de años después, evolucionaron los primeros huevos avícolas. Pero… ¿Qué es un huevo? En la unión de las dos células reproductivas, es la más grande, menos móvil, que recibe la esperma. Como tal, es a la vez portador de una vida, y de su alimento. Los huevos reptílicos y avícolas terminaron convirtiéndose en un elegante receptáculo autosuficiente, de ahí que sean un alimento tan rico en proteínas, al igual que las semillas de las plantas y la leche, destinados a alimentar a la especie que los engendra. Ya pasadas las debacles sobre el colesterol que condenaron al huevo al ostracismo nutricional durante las décadas de 1980 y 1990, vuelve a salir el sol, con el brillo intenso de una yema fresca.
Es probable que las primeras gallinas domésticas fueran más apreciadas por su prole que por su carne. Algunas especies avícolas ponen solamente una cantidad determinada de huevos por año. Otras, ponen huevos hasta lograr un número determinado. Si viene un depredador y se los roba, entonces el ave hembra pondrá más para sustituir los faltantes. De ahí que una gallina ponedora pueda poner un huevo al día durante un año entero.
Así que ¡Ave gallina! ¡Ave huevo! Y a aquellos que alguna vez han sido insultados con un “estás como el huevo”, recuerden: el huevo tiene uno de los diseños más elegantes, prácticos y eficaces de la creación.
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