OPINIÓN. Cuando de perros paticortos se trata, lo primero que se nos cruza como imagen es el mundialmente conocido perro salchicha, cuyo nombre correcto, según lo describe el estandar de su raza, es daschund o teckel.
Creados en Alemania, con el propósito de hacer un gran cazador de superficie y también de madrigueras, este pequeño y largo canino es tan especial que en la división de los grupos de perros que hace la Federación Canina Internacional le ha asignado uno donde sólo se encuentran ellos, único caso dentro de las razas caninas.
Como la mayoría de los orígenes de las diversas tipologías de perros existentes, la historia cuenta versiones varias, pero coincidentes en lo que se refiere a su antigüedad, ya que fueron vistos dibujados en grabados que datan de la Edad Media. También son indiscutibles sus ancestros sabuesos, de donde sin duda han heredado su singular olfato.
Estos simpáticos personajes han sido y siguen siendo figuras centrales de diversas historietas debido a su formato, pero en realidad para los que los conocemos de cerca, son cosa seria.
Con una especial personalidad, mezcla de una ternura y testarudez características, las personas que han convivido con cualquiera de las variedades de esta raza no quieren saber de otra como compañeros.
Lo que poca gente conoce es que a estos simpáticos y divertidos canes los podemos encontrar en tres tamaños diferentes, como así también en tres variedades de pelaje distinto; estos son el estandar, que es el que comúnmente conocemos, el miniatura, que le sigue en escala descendente, y, por último, el más pequeño de todos, denominado para la caza del conejo, siendo sus opciones de pelaje, pelo corto, pelo duro y pelo largo.
En cualquiera de sus tipos, hay que tener en cuenta la propensión de estos ejemplares a sufrir problemas en su columna vertebral, siendo aconsejable evitarles todo ejercicio que pueda acrecentar este problema, aunque también es bueno aclarar que sólo es una tendencia debido a su forma, pero no es una patología permanente en la raza.

