En la actualidad, hay piratas que secuestran a personas y embarcaciones como hacían sus antecesores Barbarroja y Francis Drake. También los hay que tienen pata de palo y loro en el hombro, y se especializan en hacer ataques a páginas web.
Aunque a estos dos grupos de sinvergüenzas no se les quiere ver cerca ni a 2 millones de millas náuticas, sí hay un miembro de este oficio que es querido: el capitán Jack Sparrow.
El personaje, encarnado con esmero por el actor Johnny Depp, no provoca miedos ni odios como sus colegas de la vida real.
La prueba es que Piratas del Caribe: navegando en aguas misteriosas ya pasó la envidiable cifra de los mil millones de dólares en su recaudación global.
Para ser más precisos, hasta ayer tenía mil 9 millones de dólares de acuerdo al sitio boxofficemojo.com.
Esta cifra la ubica en la posición número siete entre las películas de más dinero recaudado en taquilla, desbancando a Batman, El Caballero de la Noche (2008), que alcanzó los 1,001,921 millones de dólares.
Esta cuarta visita de Jack a la pantalla grande todavía se proyecta en mil 473 salas de Norteamérica y tiene una media de dos millones de dólares de venta de boletos por semana en esa región según el sitio imdb.com.
A esto hay que sumarle su vigencia en más de 85 países. Por lo que tiene enormes posibilidades de arrebatarle la sexta posición a Alicia en el país de las maravillas (2010), que tiene 1,023,285 millones de dólares.
