Hay situaciones que hacen peligrar a la familia, como el hecho de que las parejas cada vez más pierden la generosidad y valentía de procrear, indicó monseñor José Domingo Ulloa, arzobispo de Panamá, en el foro “Familia panameña por el sendero de la ética”.
Monseñor Ulloa percibe que esta situación lleva a los esposos istmeños a renunciar “a esta hermosa tarea, debido a la responsabilidad que supone el ser padre y madre, ya que prefieren una vida más cómoda”.
Razonamientos que proyectan la venida de una nueva vida, “ya no como una bendición, sino como un peligro del que hay que defenderse”, indicó.
Además, el representante de la Iglesia católica dijo en el foro, organizado en conmemoración de la Semana de la Familia, que la institución de la familia enfrenta ambigüedades en cuanto a la autoridad entre padres e hijos. Agregó que la falta de orientación y respuestas adecuadas de los padres generan un “grado de incertidumbre en el joven, que le impide reafirmarse en sus valores”.
