Desde los trabajadores de Turkish Airline que sacrificaron a un camello en el aeropuerto de Estambul hasta el celebrado trabajo del alemán que inventó los preservativos en aerosol, el mundo estuvo lleno de noticias poco convencionales en 2006. Mientras que Miss Israel, Yael Nezri, fue eximida de portar su rifle de asalto en el ejército israelí debido a que el arma dañaba sus piernas, Mister Suiza, Renzo Blumenthal, llevaba a su país a mujeres que detestan el fútbol durante la Copa Mundial. Un asaltante en Alemania dejó en escena una huella clave: la punta de su dedo.
Un vendedor jordano fue arrestado por intentar timar a un cambista de monedas, con una falsa cédula con la foto de Brad Pitt. En Viena, unos asaltantes huyeron tras encontrar cabezas decapitadas; un dentista las había conservado para realizar investigaciones. Los líderes de una aldea india ordenaron a 150 hombres sumergir sus manos en aceite hirviendo para probar su inocencia tras el robo de alimentos. Un australiano detenido por manejar ebrio amenazó a la policía con una serpiente viva. En Colonia, un cirujano que fue estafado en sus pagos por dos mujeres entregó a la policía fotos de los nuevos senos que les había operado para las labores de búsqueda y reconocimiento.
En Hanoi, un hombre famoso por poder resistir descargas de electricidad, murió electrocutado al intentar arreglar un generador. En Brasil, un hombre murió cuando intentaba abrir una granada con un mazo. El vicepresidente estadounidense, Dick Cheney baleó a un amigo durante una jornada de cacería de codornices. En Hungría, el primer ministro Ferenc Gyurcsany gatilló protestas al admitir que había mentido para ganar las elecciones. La esposa de Tony Blair intentó abofetear a una joven por una foto, pero fue interrogada por la policía tras el reporte de funcionarios encargados de la protección de derechos de menores.


