Un programa cultural del Ministerio de Educación intenta salvar a nueve lenguas indígenas habladas en Panamá, confirma la lingüista panameña Ana Montalván, quien trabaja en la iniciativa promovida por el Estado.
Montalván se refiere a un Atlas de las lenguas en peligro en el mundo, confeccionado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura en el que fueron incluidos varios dialectos indígenas de este país.
El Atlas identifica en Centroamérica a unos 714 idiomas de grupos nativos en riesgo de extinción.
Al respecto, Montalván indica que el woun meu (de la etnia wounaan), el teribe, bri-bri, buglé y el criollo inglés, hablado en la isla Colón, en la caribeña provincia de Bocas del Toro, están “en peligro” o “seriamente en peligro”, mientras que el criollo panameño (Bocas del Toro, Colón y Panamá) está a punto de extinguirse.
Subraya que las lenguas emberá, kuna y ngobe también están en la lista, pero debido a una mayor cantidad de hablantes permanecen en el rango de “vulnerables”.
En el pasado mes de febrero, el Ministerio de Educación dijo que empezará a funcionar en 120 escuelas primarias de Panamá el programa piloto de la enseñanza en lengua materna indígena.
La instrucción intercultural bilingüe fue establecida para las poblaciones pertenecientes a las etnias ngobe, buglé, emberá, wounnan, kuna, naso y bri-bri, en varias provincias panameñas.

