Muchas veces, los problemas no permiten conciliar el sueño. De allí que la mayoría de las personas dé vueltas en la cama sin resolver sus dolores de cabeza.
Aunque en esos momentos dormir pueda parecer un escape a la dificultad, lo cierto es que, según un estudio reciente, puede ser la forma de encontrar una solución.
En el estudio, realizado en la Universidad de California (EU) y publicado en la edición de junio de la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, se analizó a 77 voluntarios, divididos en tres estados: sin haber dormido, dormidos sin entrar en fase REM y dormidos entrando en la fase REM.
Se concluyó que cuando se alcanza la fase de rápido movimiento ocular o fase REM (por sus siglas en inglés), se aumenta la creatividad, se estimulan las redes de asociación y el cerebro puede hacer nuevas conexiones entre ideas que hasta, entonces, no habían sido relacionadas.
Al realizar estas nuevas conexiones, que no salían a relucir al estar despierto, se pueden resolver problemas, explica el médico general Ramón Fuentes. “Los sueños traen a primer plano ideas extrañas que no se hubiesen podido pensar al estar despierto”, explica. Usualmente, recalca, son ideas separadas sin sentido; pero que, al encontrar conexiones entre ellas en los sueños, brindan soluciones.
Utilizar los sueños como manera de encontrar decisiones no es una idea nueva, señala la médica general Milagros Allen. De allí, indica, surgen frases como: “Consúltalo con tu almohada”.
Allen recalca que el estudio en referencia convierte en realidad frases como esa, y ofrece una manera de solucionar problemas.
