A pesar de que se le llama trigo sarraceno, el alforfón no es un cereal; la planta no es una hierba, es un arbusto.
Entre sus virtudes de cultivo, es muy recia y puede prosperar y hasta proliferarse bajo condiciones adversas.
Es una planta anual que florece en verano, y tiene tallos toscos y con ramas, y con hojas en forma de flecha. Tiene unas florecillas bellísimas que se abren a lo largo de una temporada bastante duradera, por lo que todas las semillas no se cosechan a la vez.
Las semillas son puntiagudas, anchas en la base y triangulares, y varían de 4 milímetros x 6 milímetros a 2 milímetros x 4 milímetros. Tienen una cáscara exterior que recubre una interna, y dentro de éstas está la endosperma, que es la que contiene el almidón, y el germen.
Lo traigo a colación porque el color de la harina obtenida dependerá de cuán bien se muela la semilla y se descascare, oscilando de café a blanco.
El salvado se puede usar como alimento animal y la paja es alta en proteína, pero más baja en carbohidratos digeribles que otras. La planta es una excelente fuente de miel, ya que sus flores son ricas en néctar.

