Desde que era niña le gustó cantar. Hoy, a sus 69 años de edad, sigue cantándole a la vida y al amor, porque la música la lleva en su sangre.
Nos referimos a la santanera Solángel Arias, mejor conocida en el mundo artístico como Solinka.
Con una amplia sonrisa nos cuenta: "me escapaba a una emisora a cantar en un programa de la radio, Cántelo si puede, donde le daban a los niños 10 centésimos por cada canción". Fue así como Solinka inició desde muy joven su carrera en el mundo de la música.
Solinka es feliz cantando, en cada palabra que dice transmite alegría por lo que hace.
La cantante se ha hecho famosa por cantar boleros y salsa al estilo cubano.
Es tanta su pasión por el género musical, que aún recuerda cuando vivía en el corregimiento de Santa Ana, lugar donde nació. Siempre tenía a su lado una radio para escuchar diversas melodías.
La salsera panameña comenzó formalmente su carrera a los 18 años, es decir, en 1963, una vez que culminó la secundaria en el Instituto Panamericano (IPA).
Para ese entonces también "me fui a escondidas de mi mamá a Ecuador. Inicié cantando boleritos", manifiesta emociada.
Una vez radicada en Ecuador, se puso en contacto con el bailarín panameño Carlos Ochoa, quien la ayudó y fue una inspiración en su carrera.
De Ecuador, decidió ir a Lima, Perú, donde realizó varias presentaciones.
Posteriormente viajó a Chile y Paraguay, años más tarde regresó a Panamá e incursionó en la música movida (salsa) y "a la gente le gustó, el público me identificó con la Guarachera de Cuba, Celia Cruz; será por el sabor y el estilo, porque nunca traté de imitar a la cantante cubana", agrega la veterana artista.
(Vea ‘No quiero dar pena’)

