En la Necrópolis de Giza, en las afueras de El Cairo, miles de egipcios trabajan a la sombra de las pirámides para erigir un monumento digno de los faraones.
El Gran Museo Egipcio lleva bastante más de una década en construcción y su intención es exhibir los tesoros antiguos de Egipto y atraer a turistas para ayudar a financiar su desarrollo futuro.
Sin embargo, el proyecto ha sido sujeto de constantes demoras y se descartó una "apertura suave" el próximo año a cambio de una inauguración más triunfante en 2020.
Mientras tanto, los costos se han disparado de los iniciales 650 millones de dólares a bastante más de mil millones, la mayoría financiado por Japón.
Es el más reciente megaproyecto en ser impulsado por el presidente Abdel-Fatá el-Sisi, quien apuesta a que enormes inversiones en infraestructura reanimarán una economía debilitada por décadas de estancamiento y por la agitación que siguió al levantamiento de 2011.
