La científica australiana Louise van der Werff trabaja en una “venda inteligente” para el tratamiento de lesiones crónicas basada en un material que pueda cambiar de color según el estado de las lesiones.
“Estoy desarrollando algo que cambia de color en respuesta a los cambios de temperatura”, explicó van der Werff, según la ABC.
“Si uno tiene una infección es probable que aumente la temperatura respecto a la normal”. Pero si se registra un descenso de temperatura podría haber “otro tipo de problemas, como por ejemplo en el abastecimiento de sangre al tejido de la herida”, dijo la investigadora de la Universidad de Monash.
Se espera que el invento mejore la calidad de vida de los enfermos, sobre todo ancianos, diabéticos y personas obesas con heridas crónicas como úlceras.
La venda “camaleón” puede reducir en unos 500 millones de dólares el costo del tratamiento de heridas crónicas en Australia porque facilita el diagnóstico y supervisión de las lesiones.