Dedicado al oficio de la pintura desde hace 14 años, el artista Cesáreo Young expondrá su más reciente muestra de arte, "El viaje", en la Casa Cultural Huellas desde el próximo martes 3 de mayo.
Esta colección es muy diferente a su trabajo anterior. Lo más notable es el cambio de colores opacos y oscuros a colores fuertes. "No me puedo quedar quieto", explica el artista, "siempre estoy en busca de cosas nuevas. Me gusta ver cómo evoluciona la obra."
Al inicio de su carrera, pintaba figuras muy tradicionales, tratando de reproducir la imagen delante de sus ojos. Sus nuevas obras son totalmente opuestas: en medio de puntos y manchas de colores se distinguen figuras humanas y repetidas siluetas de caballos, animal que para él es símbolo de movimiento y fuerza.
"Los caballos no fueron planeados" explica, "sino que poco a poco fueron surgiendo por sí solos".
El pintor asegura que "El Viaje" resulta de una actitud más espontánea y de la oportunidad de pintar de una forma más suelta, pero continua, ya que ahora tiene oportunidad de pintar regularmente.
Lo que más le gusta de sus cuadros nuevos es como en ellos hay figuras que conducen a la interpretación y están llenas de vida y color, hace uso incluso de colores fosforescentes. "No creo que un cuadro debe contar una historia", explica, "más bien, los cuadros deben ser como poemas, pero diferentes para cada quien".
Su formación como artista se dio bajo las enseñanzas de Carlos Arboleda, Manuel Adán Vásquez y Olga Sánchez Borbón. Además de pintura, ha trabajado con serigrafías y grabados sobre metal. Su primera exposición individual, "Proposiciones", fue en 1992. Además ha participado en exposiciones colectivas nacionales y en el extranjero.
Hoy en día imparte clases de pintura a niños pequeños en la Casa Cultural Huellas. Explica que le gusta mucho trabajar con niños ya que le encanta su energía pues siente que lo re-alimenta. "Los niños tienen una increíble imaginación y habiliad de crear historias de cualquier cosa que observan alrededor suyo". Young considera que los adolescentes y adultos pierden ese encanto.
