El catarí Nasser Al-Attiyah (Mini) logró hoy, jueves, su quinta etapa en el Dakar y estiró su ventaja sobre el sudafricano Giniel de Villiers (Toyota), para quedar a tiro de su segundo título a falta de dos especiales.
El príncipe dominó la undécima etapa que unió las ciudades argentinas de Salta y Termas de Río Hondo por delante del argentino Orlando Terranova (Mini) y su escolta en la general, el sudafricano De Villiers.
El abandono de Yazeed Alrajhi, a quien se le detuvo su Toyota al inicio del enlace, derivó en que el polaco Krzysztof Holowczyc (Mini) se adueñe del último lugar del podio al arribar en la séptima posición de hoy.
El español Nani Roma (Mini) no pudo tomar la salida porque la organización lo descalificó tras haberse salteado tres way points en la complicada especial de ayer donde tuvo un accidente con tres vuelcos campana.
MOTOS
Por su parte, el piloto español Marc Coma (KTM), que hoy tras la penalización de su escolta, el portugués Paulo Goncalves, llega a dos etapas de la finalización con una ventaja de 20:12 y con muchas opciones de defender su corona del año pasado y sumar su quinto Dakar, aún no quiere festejar.
"Queda poco y mucho a la vez. Si bien son dos días, si miras el kilometraje te asusta un poco, así que hay que mantener la tranquilidad y hacer las cosas bien como lo venimos haciendo hasta ahora", dijo el vencedor de esta prueba en 2006, 2009, 2011 y 2014.
La llegada a Termas de Río Hondo marcó el final del segundo tramo maratón de esta edición, que fue ponderado por Coma de la siguiente manera: "Siempre es algo difícil de gestionar y que requiere un extra. Ayer, miércoles, menos 10 grados en el enlace, hoy no teníamos ni camas para dormir; son cosas que te van sumando. Estamos físicamente bien y la moto no tiene problemas".
Sobre la sanción de Goncalves, explicó: "Sabía que ayer por la noche estuvieron cambiando el motor de Goncalves y que llegó arrastrado tirando para llegar al vivac. Es parte del juego y espero que no nos toque".



