El puertorriqueño Roberto Alomar, Jr., miembro del Salón de la Fama, fue el invitado de honor este sábado en el estadio Rod Carew, donde se realizó la ronda final del 'Pitch, Hit & Run Panamá 2015', un evento que le da la oportunidad a cuatro niños panameños de presenciar un partido de las Grandes Ligas.
Los ganadores del evento fueron el darienita Dídimo Rodríguez y el santeño Lucas Cedeño, en la categoría de 9 a 10 años de edad; mientras en los 11 a 12 años, los representantes serán el chiricano Derek Castelblanco y el metropolitano Kevin Vergara.

Este sábado al estadio Rod Carew asistieron los 66 finalistas del torneo, que comenzó con una inscripción de mil 512 aspirantes de todas las provincias. El evento fue organizado por la Caja de Ahorros, avalado por Pandeportes y las Grandes Ligas.
La jornada final de este sábado arrancó con las palabras de bienvenida de Roberto Alomar, Jr., considerado uno de los mejores segunda base de la historia de las Grandes Ligas, exaltado al Salón de la Fama en Cooperstown en 2011.
Alomar Jr. tuvo palabras de elogio para los 66 finalistas que estuvieron en el Rod Carew aspirando a uno de los cuatro cupos para ir hasta Estados Unidos, para presenciar junto con un acompañante el juego de Grandes Ligas.
Los 66 niños comenzaron a ganar puntos, primero en los lanzamientos, después en el bateo y por último en corridas, todo bajo un radiante sol y acompañados por familiares.
Vergara terminó con un promedio de 37.5; mientras Castelblanco sumó 31.60 para ser los mejores en el grupo de 11 a 12 años. Rodríguez acumuló 35.4 y Cedeño 32.2.
La leyenda del béisbol de Puerto Rico les campartió su secreto para llegar a las Grandes a Ligas a los niños presentes. "Hay que trabajar para conseguir sus sueños y si yo lo pude hacer, ustedes también lo podrán logar".

Alomar reveló que entrar al Salón de la Fama fue un momento inolvidable en su carrera, mientras mencionaba al lanzador panameño Mariano Rivera, como toda una revelación del béisbol. "Yo espero por él".
"Tengo grandes recuerdos de panameños. Fui compañero de Carlos Lee, estuve presente con Omar Moreno, Rivera y con todos me he llevado bien".
"El béisbol es una familia de la que uno no debe hablar mal", agregó el puertorriqueño al referirse a los casos de dopaje. "Las Grandes Ligas tiene reglas, y hay que aceptarlas y respetarlas".
Al ser consultado con quién hacía mejor mancuerna entre Omar Vizquel y Carl Ripken, no dudó el darle el sí al venezolano, aunque al final también elogió al Caballo de Hierro.


