MADRID, España. (EFE). -El francés Antoine Griezmann, fichado por el Atlético de Madrid a la Real Sociedad por 30 millones de euros (40.3 millones de dólares), representa la joya de la corona del nuevo proyecto del campeón de liga y subcampeón de Europa, quien, al mando de nuevo del Cholo Simeone, pretende repetir una campaña histórica.
En un verano en el que las incorporaciones de Real Madrid y Barcelona acaparan el mercado futbolÍstico, el Atlético ha pegado, con la de Griezmann, un auténtico golpe en la mesa que le hará ser respetado por sus rivales, además de por su condición de actual ganador de la competición de la regularidad, también por la plantilla que está diseñando.
Y ello, a pesar de las numerosas bajas que el equipo ha sufrido durante el mes de julio, durante que el que parte de su columna vertebral emigró al Chelsea de José Mourinho (Courtois, Filipe Luis y Diego Costa).
Los rojiblancos cubrieron la importante vacante en la meta con las llegadas de Miguel Angel Moyá y del esloveno Jan Oblak, éste último con la candidatura a titular por sus características similares a las de Thibaut Courtois.
Alto (1,88 metros), joven (21 años) y seguro bajo los palos, Oblak, al que el Atlético compró al Benfica portugués por 16 millones de euros, cuenta con el beneplácito de Simeone, que lo prefirió al costarricense Keylor Navas. El Cholo confía en hacer de él uno de los mejores.
