El Atlético de Madrid se ha colocado líder del campeonato español tras vencer al colista Levante por 1-0 y después de que el Barcelona empatase a cero en el derbi catalán contra el Espanyol, este sábado en la jornada 18 de la Liga.
Pese a jugar contra el colista y a varias ocasiones de gol claras desaprovechadas, el Atlético no pudo decantar el partido a su favor hasta el minuto 81, cuando el joven ghanés Thomas Parley, que había entrado minutos antes por el colombiano Jackson Martínez, volvió a ser decisivo y, en una jugada personal, acabó disparando y el arquero Diego Marino paró el balón con la mano derecha pero lo metió con la izquierda.
El Levante opuso resistencia en su visita al Vicente Calderón, pero no pudo con la defensa menos goleada del campeonato y sigue hundido en el sótano de la clasificación.
Con estos resultados, el Atlético es líder con 41 puntos, por los 39 del Barcelona, que tiene un partido pendiente, y los 36 del Real Madrid, que cerrará la jornada este domingo en la complicada cancha del Valencia.
El Real Madrid puede vivir un día de extremos en Mestalla, ya que de perder la prensa española especula con el cese de su entrenador Rafael Benítez y, si gana, empatará a puntos con el Barcelona, su máximo rival, y se mantendrá en la pugna por el título liguero.
El Atlético acorraló pronto al Levante y se fue al descanso con nueve tiros de esquina a favor en la estadística, aunque los "granotas" se defendieron a golpe de riñón e incluso rozaron el gol en un punterazo de José García desde el área.
También pudo avanzarse el cuadro local por vía de Stefan Savic, cuyo cabezazo tocó el travesaño, o Jackson, quien sacó un remate raso y ajustado, bien desviado por Diego Mariño.
El colombiano insistió con un testarazo alto tras la reanudación, en que también amortiguó un balón que Jorge Resurrección estrelló en el travesaño.
El argentino Luciano Vietto, ingresado por su compatriota Ángel Correa, repitió un centro en la madera antes de que Thomas validara la decisión de Simeone de cambiarlo por Jackson, al arrancar por el centro e infiltrarse mediante quiebre en el área, donde soltó un tiro raso que el arquero no logró neutralizar.
