Felipe Aguilar, defensa del Atlético Nacional, declaró que representar a Sudamérica en el Mundial de Clubes ha adquirido un significado especial tras el accidente aéreo en que murió casi todo el equipo brasileño Chapecoense.
El club colombiano iba a jugar contra Chapecoense en la final de la Copa Sudamericana, pero el avión del equipo brasileño se estrelló el 28 de noviembre.
La mayoría del plantel y el cuerpo técnico murieron en el accidente a las afueras de Medellín. A solicitud de los dirigentes de Nacional, la Conmebol otorgó el título de la Sudamericana a Chapecoense.
"Nos sentimos como hermanos del equipo brasileño", afirmó Aguilar. "Todos estábamos muy contentos de darles el título de la Copa Sudamericana. Es lamentable que haya ocurrido esta enorme tragedia. Queremos honrar a las víctimas y sus familias ganando este trofeo y llevándolo a casa".
El entrenador de Nacional, Reinaldo Rueda, coincidió con el defensa. "Por supuesto estas últimas semanas han sido difíciles", afirmó Rueda. "Los del Chapecoense eran nuestros hermanos. Tenemos que ganarlo por ellos".
Atlético Nacional se clasificó al Mundial de Clubes al ganar la Copa Libertadores en julio. Se enfrentará al equipo campeón japonés Kashima Antlers en las semifinales el miércoles. Kashima ya ha derrotado a Auckland City y a Mamelodi Sundowns.
"Es un equipo que juega con gran intensidad", expresó Rueda. "Son bien organizados, tienen un fuerte contraataque y será un partido muy físico".
El ganador de las semifinales de este miércoles enfrentará el domingo en la final al que salga airoso del duelo entre Real Madrid y el América de México.
Los equipos europeos han sido los más exitosos en el torneo con ocho títulos, aunque para ellos el evento no tiene la importancia que sí tiene para los equipos sudamericanos.
"Representamos a todos los equipos de Sudamérica y es una gran responsabilidad sobre nuestros hombros", enfatizó Rueda. "Allá en Colombia e incluso aquí en Japón mucha gente nos apoya y eso nos da gran energía".
