Neymar, Luis Suárez y Lionel Messi siguen imparables y, con cuatro tantos entre el brasileño, el uruguayo y el argentino, el Barcelona volvió a golear este sábado, 4-0, de local al Real Sociedad, para alargar a 10 su racha de partidos invicto y solidificar su liderato en la clasificación de la liga española por la fecha 13.
Los barcelonistas, que siguen perfectos en su estadio y llevan seis triunfos consecutivos con balance goleador favorable de 22-1, marchan primeros, ahora con 33 puntos, y ampliaron su colchón respecto al Real Madrid, actual tercero con 24 unidades, y rival el domingo del Eibar.
Neymar abrió el marcador a los 22 minutos, repitió a los 53, y mejoró su total como máximo cañonero de la competición con 14 tantos, mientras que Suárez anotó a los 41 su diana 12 del campeonato y alargó a seis su racha de encuentros con gol.
"Entre Neymar, Suárez y Messi se buscan continuamente y están contentos cuando marcan los tres. Pero no importa quién anote. Somos un equipo y hoy también logramos otro partido sin encajar un gol", recordó el lateral Dani Alves.
Messi completó la fiesta en los descuentos con su cuarto tanto liguero y tercero en dos partidos tras recuperarse de una lesión que le mantuvo dos meses ausente.
El rosarino retornó en la paliza por 4-0 al Madrid y se reencontró con el gol por partida doble el martes, en otra goleada, 6-1 al Roma, por la Liga de Campeones.
Real Sociedad no puntúa en cancha del Barcelona desde la campaña 1990-1991 y en ningún momento se reveló rival para el equipo de Luis Enrique, que jugó con la suficiencia y confianza que le suponen gozar del poderoso tridente formado por Lionel Messi, Suárez y Neymar.

Los "txuri-urdin" cosecharon su primera derrota bajo la dirección del exazulgrana Eusebio Sacristán y están en el puesto 14 con 12 unidades.
En una tarde plácida para los locales, Suárez fue el primero en obligar a una buena intervención del argentino Gerónimo Rulli, quien aguantó el mano a mano tras excelente profundización de Neymar. El brasileño fue, a su vez, frustrado de nuevo por el arquero de la Real, felino en su salida para salvar el quiebro del azulgrana, habilitado por Messi desde la posición de media punta.
El tercer arribo barcelonista fue el de la vencida, nuevamente originado en el astro rosarino, con apertura para Dani Alves y cruce del lateral brasileño para Neymar, hábil rematador con el interior de la zurda, al primer toque.
Alves repitió como asistente de Suárez tras majestuosa diagonal de Andrés Iniesta, y centró al segundo poste para que el uruguayo ejecutara una meritoria volea que picó en la hierba y agarró a contrapié a Rulli, camino de la red.
Con descanso pero sin cambio de tónica, el Barcelona reemprendió la rutina arrolladora en la reanudación, con pase de Iniesta para la incorporación de Jeremy Mathieu y cruce del francés remachado por Neymar, nuevamente de primeras y sin opción para Rulli.
Messi quiso sumarse a la fiesta con una volea a pase de Neymar, pero su zurdazo se perdió fuera por poco, tampoco dio con el arco en el lanzamiento de un tiro libre directo ajustado, y luego se topó con el travesaño en pícara comba al contragolpe.
Su insistencia halló recompensa en los descuentos; cómo no, tras jugada de fantasía entre Suárez y Neymar, asistente final del rosarino, quien solo tuvo que empujar en boca de gol.
Atlético gana 1-0 al Espanyol
El Atlético de Madrid solucionó un triunfo más desde el remate del francés Antoine Griezmann, goleador de nuevo decisivo, en sólo tres minutos contra el Espanyol, suficiente para definir una victoria práctica del equipo rojiblanco, indudable desde entonces y ensombrecida por la lesión del portugués Tiago Mendes.
Ya encadena diez partidos oficiales seguidos sin perder el Atlético, que este sábado se enfrentó al Espanyol sin el clásico 9. Lesionado el colombiano Jackson MartÍnez, el argentino Diego Simeone eligió a su compatriota Luciano Vietto -Fernando Torres fue suplente- junto a Griezmann para un ataque de pocos centímetros, mucho talento, movilidad y gol, el que tiene y maneja de forma imparable el internacional galo, ya por la decena de tantos.
No rota él ni tampoco sus goles. En tres minutos, cuando su rival apenas había cruzado la mitad de campo con la pelota controlada, ya había batido una vez más la portería contraria. Su remate raso con la izquierda, por delante de su marcador, tras maniobra y asistencia de Oliver Torres, fue inalcanzable para la estirada de Pau López.
