La española Ruth Beitía ganó a sus 37 años el oro de salto de altura en los Juegos de Río 2016, en su primera presencia en un podio olímpico.
Beitía, que buscaba el único podio que faltaba en su palmarés, ganó con un mejor salto de 1.97 metros, siendo la plata para la búlgara Mirela Demireva y el bronce para la croata Blanka Vlasic, ambas con la misma marca que la española, pero con más nulos en alturas anteriores.
Beitía, tres veces campeona de Europa de la especialidad y que se había retirado tras ser cuarta en los Juegos de Londres 2012, pasó a la primera las alturas de 1.88, 1.93 y 1.97, para cometer tres nulos sobre 2.00.
En ese momento, quedaban cuatro participantes en liza en busca de las tres medallas, pero todas fallaron sus tres intentos en los dos metros.
Demireva, que con 1.97, dio la sorpresa logrando su mejor marca personal, había saltado las mismas alturas que Beitía, pero haciendo un nulo sobre 1.88. Vlasic, por su parte, había superado todas las alturas en el segundo intento, 1.88, 1.93 y 1.97 antes de caer en los dos metros.
Por su parte, la cuarta saltadora que estaba en la lucha por las medallas, la estadounidense Chaunté Lowe, mejor marca de la temporada (2.01), tras pasar a la primera 1.88 y 1.93, cometió dos nulos sobre 1.97, antes de caer en los 2.00.
Beitía dio a España su segunda medalla en atletismo en estos Juegos, después de la plata de Orlando Ortega en 110 metros vallas.
La veterana saltadora santanderina logró también el tercer oro olímpico de la historia para el atletismo español, después de los dos logrados en Barcelona 1992 por Fermín Cacho en mil 500 metros y Daniel Plaza en 20 km marcha.
