El técnico de la selección de fútbol de Panamá, Hernán Darío Bolillo Gómez, no quiso hablar con los medios ni antes ni después de su amistoso que sostuvo este jueves ante Trinidad y Tobago, como sí lo había hecho en los cinco amistosos anteriores que se habían jugado en el estadio Rommel Fernández y en los 23 que había dirigido con la selección nacional en un año y cuatro meses.
El miércoles, en la víspera de su partido con los caribeños, Bolillo Gómez no habló. El día anterior la Sub-23 había caído goleada y eliminada en el Preolímpico de Concacaf y se especulaba que esa pudo haber sido una de las razones.
Este jueves después de su derrota con Trinidad y Tobago (1-2) tampoco se apareció ante los medios y en su reemplazo lo hizo su asistente Nelson Gallego que se presentó a la conferencia para responder las preguntas de los medios de comunicación.
“Hernán Darío es un ser humano común y corriente que siente los golpes, que necesita hablar con su grupo, que hay momentos en que no está dispuesto, él es un ser humano, que un día piensa una cosa y otro día piensa otra, él no tiene ningún tipo de problema ni inconveniente”, dijo en su defensa el asistente técnico de la selección.
La ausencia de Bolillo Gómez causó extrañeza en el salón de conferencia cuando en ese mismo recinto Julio Dely Valdés tuvo la valentía de hablar con los medios después de ese fatídico 15 de octubre de 2013 cuando Panamá perdió con Estados Unidos y quedó sin ninguna opción de clasificar al Mundial de Brasil 2014.
Ayer jueves el público que se hizo presente en la parte baja de la tribuna este y la sur del estadio Rommel Fernández silbaron algunas veces a la selección nacional y en especial al jugador Armando Cooper, a quien a ritmo de tambores le gritaron una frase muy pintoresca y folclórica que se dice en las tribunas cuando el público desaprueba el rendimiento de un jugador.
La mayor parte del compromiso lo dirigió Edgar El Panzer Carvajal, en un partido donde Panamá suma ya 11 compromisos sin ganar. La última vez que ganó un partido fue el 31 de marzo cuando derrotó en el Rommel 2-1 a Costa Rica.
GALLEGO HABLA DEL PARTIDO
En la conferencia, el asistente técnico Gallego dijo que cuando se pierde nadie queda satisfecho, pero a su juicio “hoy [el jueves] Panamá pudo haber perdido el partido, pero no el juego”. Añadió que se había hecho mucho énfasis en que había que tener el control del partido, que los jugadores no se precipitaran ni se desesperaran. 

“Trinidad y Tobago llegó dos o tres veces, concretó, fue eficiente y nosotros las veces que llegamos no fuimos eficientes”. El hecho de no haber sido eficientes, en opinión del estratega colombiano, no significaba que Panamá hubiera jugado mal.
Gallego reconoció también que un jugador como Román Torres –baja por nueves meses– hace falta. Se quería ver cómo jugaba el equipo sin Román, en un encuentro donde hizo su aparición Felipe Baloy luciendo la franela de capitán.
“De todas maneras esta noche Baloy no hizo un mal partido, se comportó a la altura de las condiciones, pero es indudable que a Román hoy en día es difícil reemplazarlo, pero igual hay que afrontarlo sin él, sabemos que va a ser complicado y difícil”, apuntó Gallego.
Pese a la derrota con los caribeños, el asistente de Bolillo Gómez rescató el “criterio que tuvo el equipo para jugar y eso es lo que vamos a estar recalcando, que el equipo no pierda el estilo”.
Gallego sostuvo que antes que Panamá marcara su gol vio a un equipo “ordenado, que le faltaba profundidad, que mantenía el control del juego”.
“Lo que pasa es que para que la gente quede satisfecha tienen que caer los goles, pasan situaciones en el fútbol como la de hoy [ayer], cuando marcamos un gol y el árbitro consideró que fue fuera de lugar o tal vez no”.
El técnico cafetero se lamentó que cuando Panamá tenía todo el partido controlado, vino una pelota de 35 metros y “nos metieron el primer gol, allí el equipo se desarticula un poco, sigue buscando y después viene el segundo gol, eso tenía que hacer que el equipo se caiga, pero no se cayó, siguió insistiendo, siguió buscando hasta que marcó el gol y mantuvo el ánimo para conseguir el segundo, pero allí nos faltó eficiencia”.
HAY ALGO DE PREOCUPACIÓN
El asistente de Bolillo dijo también que no puede ser cierto que Trinidad y Tobago haya dominado y controlado totalmente el encuentro: “el partido era de ida y vuelta donde tuvo más control de juego Panamá en determinados momentos”.
A un mes de su debut en la eliminatoria para Rusia 2018 contra Jamaica, el 13 de noviembre en Kingston, Gallego aceptó que hay algo de preocupación.
Señaló que “un equipo que pierde a sus dos centrales en sus últimos quince días, naturalmente que lo va a sentir. Tenemos que afrontar el partido, llamamos a Baloy que no hizo una mala presentación, estamos jugando con Armando Cooper como lateral derecho tratando de tener salida; se puso a Valentín Pimentel de volante que hace rato que no jugaba, nosotros tenemos que buscar alternativas, pero es lógico que estamos preocupados, pero tenemos confianza y fe en que vamos a cumplir con una buena eliminatoria y que vamos a meter los goles cuando se necesiten meter”.
Gallego apuntó que en Panamá no existen muchos jugadores para reemplazar uno con otro.
“No sé si el equipo donde juega Román Torres en Estados Unidos tenga un reemplazo, pero a nosotros nos hace mucha falta. Cummings también venía adaptado a lo que nosotros queremos, Blas Pérez no pudo venir, Pimentel hace tres meses no juega, Cooper hace tres meses no juega, todo eso seguramente va en contra de un equipo que busca hacer un buen conjunto”.
Sin embargo, el asistente de Gómez insistió en que “tenemos confianza con jugadores que no juegan en sus equipos, cuando vienen tenemos que entrenarlos en cuatro días, no son excusas, pero con todo no tenemos temor ni miedo porque sabemos que el grupo va a responder”.
