Cristiano Ronaldo anotó su gol 38 en la actual liga española, Javier Chicharito Hernández marcó el cuarto de su cuenta particular y el Real Madrid se deshizo el sábado 3-0 del Eibar, para recortar a dos puntos su desventaja respecto al líder Barcelona, que igualó 2-2 en cancha del Sevilla.
El Barça sigue mandando en la clasificación con 75 unidades, mientras que el vigente campeón Atlético de Madrid, actual tercero con 66 puntos, empató 2-2 con el Málaga.
El Madrid cuenta ahora 73 puntos en el segundo lugar, después que Cristiano abriera la victoria 24 del equipo blanco y tercera consecutiva con un gol a los 21 minutos.
Chicharito, por su parte, aprovechó apenas su segundo partido de titular en la liga para anotar su cuarto gol del campeonato a los 31 minutos.
La otra novedad del frente de ataque, Jesé Rodriguez (83), subió el tercer tanto, dejando al Eibar en la lona y en el lugar 14 de la tabla de posiciones con 31 unidades.
Los tres primeros clasificados tienen la vista también puesta en sus respectivos compromisos entre semana, pues el Barça visita el miércoles la cancha del Paris Saint Germain por los cuartos de final de la Liga de Campeones, y Madrid y Atlético se verán las caras el martes en la eliminatoria europea.
EL JUEGO

El partido fue plácido desde el inicio para el Madrid, pese a los numerosos cambios en el once titular por las bajas del lesionado Gareth Bale y los sancionados Toni Kroos y James Rodríguez.
Al primero lo relevó Jesé en vanguardia, mientras que Asier Illarramendi ocupó la plaza de Kroos e Isco Alarcón asumió las funciones del mediapunta colombiano.
La presencia de Chicharito en vez de Karim Benzema era menos previsible, pero la jugada le salió bien al técnico Carlo Ancelotti, pues el mexicano respondió con un gol y mucha movilidad en beneficio del equipo.
El costarricense Keylor Navas, quien ocupó el arco en vez del habitual Iker Casillas, vivió una tarde plácida y constató de primera de mano como los blancos son capaces de abrumar a un equipo como el Eibar jugando a medio gas.
La primera llegada local fue cardíaca para los aficionados azulgranas, pues el arquero Xabier Irureta repelió al travesaño un disparo a quemarropa de Sergio Ramos y luego vio como Isco impactaba ambos postes con un solo disparo, sin que la pelota traspasara íntegramente la línea de gol.
Chicharito empujó el esférico en posición antirreglamentaria, pero el tanto fue bien anulado y debió esperar a que Cristiano abriera el marcador para celebrar el primer gol, de tiro libre directo engañoso para el arquero, burlado al contrapié.
Con viento a favor, el Madrid se dedicó a mimar la pelota y buscar el desequilibrio de la línea defensiva visitante, cosa que logró Álvaro Arbeloa por el carril derecho, midiendo un centro que Chicharito cabeceó de manual desde el pico del área chica: picado y al ángulo opuesto.
El segundo gol madridista sepultó definitivamente al Eibar, que cedió el mando de la escena a los merengues, satisfechos con el marcador favorable y pendientes de reservar fuerzas para próximos compromisos.
Con el clásico ciudadano en mente, Ancelotti dio entrada a Pepe tras su lesión, tuvo tiempo de lamentar una ocasión marrada por Chicharito en boca de gol, precisamente tras cesión del central, y finalmente celebró el tercero de Jesé en acción individual.
Barcelona deja la mitad de su ventaja en Sevilla
El Barcelona se dejó la mitad de su ventaja sobre el Real Madrid en el Ramón Sánchez Pizjuán, un auténtico fortín en el que igualó a dos tras ir ganando por 0-2, lo que reaviva la lucha por el título, ya que el cuadro del italiano Carlo Ancelotti ganó al Eibar (3-0) y se sitúa a dos puntos.
El Barcelona lo tenía todo de cara en el coliseo sevillista con el marcador a favor tras dos magníficos goles del argentino Leo Messi (m.14) y del brasileño Neymar (m.31) y con muy buenas sensaciones futbolísticas.
En cambio, el conjunto de Unai Emery, que pelea por acceder a la Liga de Campeones y que en casa es el único equipo invicto, no se hundió y encontró una luz a la esperanza con un disparo lejano del argentino Ever Banega que no pudo despejar el chileno Claudio Bravo (m.38).
El gol permitió al Sevilla volver a creer en sí mismo y a no bajar los brazos.
Pese al control del equipo de Luis Enrique Martínez, los de Emery se mostraban siempre peligrosos hasta que encontraron el golpe de gracia y el empate con un gol del francés Kevin Gameiro (m.84), que había reemplazado al colombiano Carlos Bacca.
Fue el premio al esfuerzo colectivo y a la fe del conjunto andaluz, que sigue metido de lleno en la pugna por la cuarta plaza. De momento está igualado con el Valencia y a cuatro puntos del Atlético de Madrid.



