La estrella del Real Madrid Cristiano Ronaldo afirmó que jamás tuvo la intención de evadir impuestos, tras ser imputado este lunes por la justicia española por un presunto fraude fiscal multimillonario.
En un nuevo capítulo de la ofensiva de la justicia española contra las irregularidades fiscales en el fútbol, el cuatro veces Balón de Oro se presentó a declarar en la mañana de este lunes en el tribunal en Pozuelo de Alarcón, un adinerado municipio contiguo a Madrid donde reside.
El delantero portugués de 32 años entró y salió del juzgado por el estacionamiento, para evitar a los periodistas que lo esperaban frente a la entrada.
Pero luego su agencia representante Gestifute emitió un comunicado en el que afirma que Cristiano Ronaldo se defendió ante la jueza alegando que "jamás" ocultó sus ingresos.
"La Hacienda española conoce en detalle todos mis ingresos, porque se los hemos entregado; jamás he ocultado nada ni he tenido intención de evadir impuestos", afirmó el jugador, citado por el comunicado.
"Siempre hago mis declaraciones de impuestos de manera voluntaria. (...) Quienes me conocen saben lo que les pido a mis asesores: que lo tengan todo al día y correctamente pagado, porque no quiero problemas", abundó el internacional portugués.
Considerado por la revista Forbes como el deportista mejor pagado del mundo, Cristiano Ronaldo fue notificado durante la audiencia que es investigado por un supuesto fraude fiscal de 14.7 millones de euros (cerca de 16.5 millones de dólares), relacionado con sus derechos de imagen.
La fiscalía le imputa haber utilizado entre 2011 y 2014 una estructura de sociedades radicadas en Irlanda y en Islas Vírgenes Británicas "para ocultar las rentas generadas en España por los derechos de imagen, algo que supone un incumplimiento 'voluntario' y 'consciente' de sus obligaciones fiscales en España".
Además, dice que pese a residir en España desde 2009, declaró tardíamente en 2014 unos 11.5 millones de euros (unos 13.5 millones de dólares) de ingresos durante el periodo comprendido entre 2011 y 2014, cuando en realidad habrían sido de unos 43 millones de euros (cerca de 50 millones de dólares).

