CAMPINAS, Brasil. (DPA).- Cristiano Ronaldo podría afrontar este jueves su última oportunidad de firmar una actuación memorable en un Mundial de fútbol, cuando Portugal se mida a Ghana con todo en contra para clasificar a octavos de final de Brasil 2014.
No lo ha hecho hasta ahora la estrella del Real Madrid y así se explican en buena parte los males de Portugal, que lo necesita más que nunca para librarse de una muerte segura en el torneo.
No todo está en las poderosas piernas del Balón de Oro 2013. La supervivencia lusa depende también de Alemania y Estados Unidos, sus rivales en el Grupo G.
Pero Portugal precisa de sus goles y su fútbol para superar a Ghana en el Nacional de Brasilia y seguir soñando.
En Brasil, el todopoderoso Cristiano Ronaldo que condujo a los lusos hasta su sexto Mundial con una actuación portentosa en la repesca frente a Suecia ha sido una sombra de aquel.
Nada que destacar en el estreno, frente a Alemania. Y apenas un pase de gol, en el segundo partido ante Estados Unidos.
Fue, eso sí, el del segundo tanto del equipo dirigido por Paulo Bento, el que rescató el empate a dos, el que les mantiene aún con un hilo de vida.
Portugal necesita mucho más del hombre que marcó 49 goles para convertirse en el máximo artillero de su historia.
El propio Cristiano Ronaldo espera mucho más de sí mismo porque sólo dos de esos tantos fueron en Mundiales. Tiene 29 años y, en el horizonte, apenas otra Copa del Mundo, probablemente a una edad en la que su explosividad no será la misma.
Su torneo fue también gris en el Mundial de 2010, su primera cita mundialista como estrella consagrada, tras debutar en Alemania 2006, donde Portugal llegó a semifinales todavía liderado por Luis Figo.
Cristiano abandonó Sudáfrica eliminado en octavos por España, con un único gol que sumar al logrado en el anterior Mundial y ninguna actuación para el recuerdo.
“En Brasil no queremos ver una Copa del Mundo como la de Sudáfrica, con Cristiano sin nada, sin energía, como le sucedió allí”, dijo a dpa el pasado diciembre Carlos Queiroz, seleccionador luso de la época.
Pero el delantero del Real Madrid no parece estar ahora mucho mejor que entonces, pese a su optimista anuncio en la llegada.
“Este va a ser el Mundial de Portugal”, afirmó Cristiano Ronaldo antes del inicio de la competición, a la que llegó como campeón de Europa con el Real Madrid y con las secuelas de dos lesiones que condicionaron su preparación para la cita.
Sin ningún gol que esgrimir, dos partidos después, tras el empate frente a Estados Unidos, la estrella lusa ya asumió que las expectativas habían sido demasiado elevadas.
“No éramos favoritos, nunca lo fuimos”, dijo el delantero. “No hay que esperar que seamos campeones del mundo, sería algo ficticio en mi opinión”.
Ahora, con el pesimismo ya generalizado respecto al futuro del Portugal en el torneo, a Cristiano Ronaldo sólo le queda una última oportunidad de perpetuar su recuerdo con goles y una actuación brillante.
El argentino Leo Messi, su gran rival del Barcelona, está ya en octavos con cuatro tantos en su cuenta. Y Rusia 2018 parece aún muy lejana. Para Cristiano Ronaldo es ahora ¿o nunca?
