El número uno del mundo, Novak Djokovic, mejoró sus credenciales sobre arcilla una semana antes de Roland Garros, al obtener un triunfo convincente este domingo por 6-4, 6-3 sobre Roger Federer y conseguir su cuarto título en el Masters de Roma.
Djokovic alargó a 22 su racha de triunfos al mostrarse demasiado consistente y rápido para el suizo, que nunca ha conseguido el campeonato en el Foro Itálico en 15 apariciones.
El serbio se valió de una devolución espectacular en camino a un rompimiento vital al final del primer set y luego rompió el saque a inicios del segundo parcial para asegurarse la victoria.
Sabe Djokovic como manejar los tiempos ante Federer al que ha vencido ya en 21 de los 39 encuentros en los que se han enfrentado.
Lo demostró en el noveno game del primer set, cuando había que apretar los dientes, y cuando el de Basilea dispuso de un punto de rotura.
Lo solventó el serbio, y quebró a continuación para ganar el primer parcial y sembrar el desconcierto en el suizo.
Cinco juegos seguidos ganados por Nole (del 4-4 del primer set, al 3-0 del segundo) fueron el detonante de la derrota de Federer, que impotente, bajó los brazos, se defendió como pudo y dejó que el serbio le sepultara con su solidez desde el fondo, y con un servicio inquebrantable en tierra, el más serio aviso para París.
