El santeño Javier Domínguez, quien en la noche de ayer jueves se convirtió en el héroe del partido tras conectar el imparable con el cual Chiriquí derrotó en el cierre del noveno episodio a Panamá Metro (3-2), dijo que pudo hacerlo tras concentrarse.
“Cuando me enfrentaría a Gilberto Méndez con dos compañeros en base le pedí a Dios la calma y concentración para pegar un buen batazo. Todos sabemos que es un lanzador de gran experiencia y hay que estar atento a sus lances”, comentó Domínguez.
El refuerzo santeño comentó que acepta que la mayoría de los bateadores estuvieron presionados y eso se refleja en la gran cantidad de imparables que conectaron y solo anotaron tres carreras.
Domínguez consideró que tras esa victoria dicha presión los libera para lo que será el partido de esta noche, que de ganarlo los chiricanos se adueñarán del título.
De su estancia como refuerzo al servicio de la tropa chiricana, Javier Domínguez expresó que se ha sentido muy bien no solo con los compañeros igual por el respaldo de los aficionados y agradecía al técnico Aristídes Bustamante el haberlo tomado en cuenta para jugar.
Tenía años que no lo hacía como receptor ya que me desempeñaba en los jardines y aquí estoy dando lo mejor de mí para cumplir con él (Bustamante) y con el pueblo chiricano.
El técnico Bustamante dijo que conoce muy bien el nivel deportivo de Domínguez y su gran personalidad dentro y fuera del campo de juego y por ello lo seleccionó como uno de los dos refuerzos.
Con la victoria de anoche la serie final del Campeonato Nacional Mayor, Copa Bobby Prescott, favorece a los chiricanos con marca de tres victorias y una derrota.
De superar esta noche nuevamente a los metropolitanos se coronarán por décima tercera vez en estos torneos de la pelota istmeña.
