Los dos equipos con los talentos más precoces y más cotizados. Mónaco y Borussia Dortmund, que se enfrentan este martes en los cuartos de final de la Liga de Campeones, han construido proyectos deportivos comparables, basados en la búsqueda y en la potenciación de los talentos del fútbol mundial.
Frente a los 25.3 años de promedio en el Mónaco y los 25.6 del Dortmund, los otros seis cuartofinalistas del torneo figuran en el club de los veteranos.
Los españoles Barcelona, Atlético y Real Madrid tienen más de 27 de edad media y los otros -Leicester, Bayern Múnich y Juventus- todavía más.
Cierto, la formación en ambos clubes también es un valor. Prueba de ellos los fenómenos de precocidad Kylian Mbappé, de 18 años, en el Mónaco, y Christian Pulisic, también de 18, en el Dortmund. Pero, ambos clubes se han caracterizado en los últimos años por el fichaje de jóvenes con experiencia en otros clubes y que en Mónaco y Dortmund han sido capaces de dar el salto definitivo al máximo nivel.
Es el caso por el club del Principado de los internacionales franceses Djibril Sidibé, de 24 años, y Tiemou Bakayoko, de 22, o el portugués Bernardo Silva, también de 22.
En Dortmund destacan el francés Ousmane Dembélé, principal animador de su ataque a sus 19 años, Julian Weigl, internacional alemán de 21, el portugués Raphael Guerreiro, de 23, o Emre Mor, de 19, conocido como el 'Messi turco' por la prensa de su país de origen.
En el verano de 2015, después de que el Mónaco alcanzara los cuartos de final de la Liga de Campeones, la UEFA sancionó al club por no cumplir el 'fair-play financiero'. Esto suponía que el club debía cambiar los moldes de su proyecto. Tenía que afinar en los fichajes para luego revalorizar a los jugadores y traspasarlos a un precio más alto.
El vicepresidente Vadim Vasilyev aprendió bien el juego. El internacional francés Geoffrey Kondogbia, traspasado por cerca de 40 millones de dólares al Inter de Milán, el belga Yannick Carrasco, 17.5 millónes de dólares al Atlético, Layvin Kurzawa, 23 millones al PSG o Aymen Abdennour, 22 millones al Valencia.
Pero sobre todo Anthony Martial, vendido al Manchester United por cerca de 50 millones de dólares,.

En Dortmund, sin mecenas ni patrocinador con fondos ilimitados, se hizo necesario una política económica virtuosa para evitar las deudas. La compra/venta de jóvenes talentos fue su mejor opción.
"Es nuestra única vía posible. Nuestra cifra de negocios es cerca de 200 millones de euros inferior a los cinco o seis más grandes clubes europeos, y nuestra masa salarial inferior en 100 millones", explica el director deportivo Michael Zorc.
Semana tras semanas, con sus buenos resultados, ambos clubes han hecho aumentar el valor de mercado de sus 'inversiones'.
En Mónaco las sumas publicadas por los medios que los grandes clubes podrían pagar por sus jugadores dan vértigo. De unos 27 millones de dólares por Sidibé, a 43 millones por Bakayoko pasando por los cerca de 80 millones de dólares por Silva y sin olvidar a Mbappé, al que algunos sitúan por encima de la barrera de los 105 millones.
El presidente del Mónaco, el millonario ruso Dmitry Rybolovlev, aprendió de sus errores en el pasado. Intentará hacer negocio con algunos jugadores, pero guardará a otros para no comprometer el nivel deportivo del líder del campeonato francés.
En teoría dejará salir uno de sus tres cotizados laterales (Sidibé, Benjamin Mendy y Almamy Touré). De los centrocampistas ofensivos saldrán Silva o Thomas Lemar, así como de los medios defensivos, el brasileño Fabinho y Bakayoko.
El Dortmund, al que le ha costado digerir la marcha de Mats Hummels, Ilkay Gündogan y el armenio Henrij Mkhitaryan, parece que tendrá más paciencia para traspasar a sus jóvenes.
En los medios comunicación el rumor más habitual es la salida hacia un grande del gabonés Pierre Aumerick Aubameyang, de 27 años, fichado del Saint Etienne por unos 15 millones de dólares en 2013 y cuya marcha podría reportar al club unos 65 millones de dólares.
