Panamá no está como equipo en el Clásico Mundial de Béisbol, pero tiene representación en el grupo de árbitros con el bocatoreño Edgar Estivison, quien está orgulloso de tener este privilegio, aunque llegar a este nivel no ha sido fácil, al punto que no descarta apartarse de esta actividad en un futuro cercano.
Estivison, de 46 años de edad, están participando por tercera vez en un Clásico Mundial, que es organizado por Major League Baseball, y estará actuando en la segunda ronda del torneo en San Diego, Estados Unidos.
En la presente edición de 2017, vio acción en el grupo C, que tuvo como escenario la ciudad estadounidense de Miami, logrando rotar como umpire en tres bases en cuatro partidos.
“Fue una experiencia maravillosa, tuvimos juegos bastantes cerrados y se notó un bien nivel”, afirmó Estivison, quien actuó en los partidos Colombia-Estados Unidos, Colombia-Canadá, República Dominicana-Estados Unidos y Dominicana-Colombia.
“Todo estuvo en lo normal, unos partidos sin jugadas controversiales, en lo que me tocó a mí en Miami. Espero seguir así, y la jugada que me den, que las pueda sentenciar bien para que mi trabajo quede intachable y seguir consechando triunfos, gracias a Dios”, afirmó el panameño.
Estivison comentó que como cualquier ser humano se siente mucha presión, sobre todo en estos partidos que son vistos por millones de personas, pero que pese a eso la clave es estar bien centrados y seguros de aplicar los reglamentos.
“La verdad es que sí. He sentido bastante presión en este Clásico Mundial. Millones alrededor del mundo nos están viendo. Tenemos aquí muchos supervisores.”, destacó el hombre de azul.
“Tenemos que estár concentrados al 1000%; tratar de relajarse, tratar de adelantarse a las situaciones que se puedan dar y estar preparados para lo que se dé, tanto en la sentencia como en el mecánica”.
REGRESO A LA REALIDAD
Sin embargo, cuando Edgar Estivison regrese a Panamá vuelve a la realidad.
Un apasionado del béisbol y del arbitraje, pero que sigue a la espera de una respuesta para conseguir un trabajo, que le permita compartir con el deporte de sus amores.
“No quiero retirarme, me siento fuerte con 46 años, puedo dar unos seis o siete años más en el béisbol. Pero si en realidad si yo no cuento con un apoyo de algún trabajo, tendría que verme obligado a apartarme del béisbol, porque en Panamá del béisbol nadie vive”, sentención Estivison.
Oriundo de la Changuinola, el árbitro comentó que ha gestionado con las autoridades del deporte panameño y en especial de la federación de béisbol para que medien y se logre conseguir un empleo para él, el cual le permita trabajar y seguir arbitrando en los torneos nacionales e internacionales.
Explicó que en caso de ir a la empresa privada, le será difícil seguir porque los permisos laborales para estar en las competencias deportivas son muy difíciles de conseguir.
“En realidad, ojalá apenas llegue me puedan apoyar. No pido que me regalen nada. Un empleo para correr los gastos de mi hogar y poder llevar una vida que pueda compartir con el arbitraje, que es lo que me gusta y seguir en el béisbol. Pero, si no cuento con un trabajo tendría que ver la manera de cómo apartarme del arbitraje, ya que tendría que hacerlo..., a buscar un trabajo para poder vivir”.
Agregó que trabaja en los campeonatos nacionales de béisbol, pero que eso no es algo permanente, al igual que su labor en una escuela de béisbol que hay en Changuinola, que también es temporal.
Estivison ha participado en cerca de 15 torneos internacionales de béisbol de primer nivel, en entre ellos tres Clásicos Mundiales, cuatro Mundiales, un Premier 12, un Mundial Sub-23, un Centroamericano, tres Panamericanos Sub 16, un Panamericano Sub-18 y un certamen profesional en Nicaragua.
