El suizo Roger Federer, siete veces campeón en Wimbledon, arrolló en la pista número uno del All England Tennis Club de Londres al francés Gilles Simon (6-3, 7-5 y 6-2, en 1 hora y 34 minutos) y se convirtió en semifinalista del torneo.
Su rival será el británico Andy Murray, que superó al canadiense Vasek Pospisil por 6-4, 7-5 y 6-4.
Federer, ganador de 17 Grand Slams y segundo favorito este año en la capital británica, volvió a demostrar por qué es el mejor de la historia sobre hierba y selló su pase a su décima semifinal de Wimbledon en los últimos 13 años.
Aferrado a su saque (80 por ciento de puntos retenidos con su primer servicio) y a su derecha (36 golpes ganadores por 15 de su rival), el helvético no dio opción a un Simon que cedió el primer set en apenas media hora de juego.
El encuentro, disputado en la pista número uno del club, tuvo que ser suspendido en dos ocasiones debido a la intermitente lluvia que cayó en la capital británica.
"Estoy muy contento con mi reacción después de la lluvia. Logré reponerme y hacerlo muy bien", afirmó Federer nada más concluir el partido. "Gilles me puso las cosas muy difíciles, es un jugador que devuelve muy bien", agregó.
Este será el primer cara a cara entre Federer y Murray desde los dos partidos en el All England Tennis Club del verano de 2012, cuando jugaron la final de Wimbledon y la de los Juegos Olímpicos de Londres.
"Los dos recordamos con satisfacción ese verano, fue un gran verano, con muy buenos partidos. Estoy contento de que Andy vuelva a mostrar ese gran nivel después de su operación; la gente olvida lo complicado que es recuperar la forma", indicó el helvético.
"Será un partido complicado, pero estoy deseando que llegue", aseguró un sonriente Federer.
Un cómodo triunfo ante su público
El británico Andy Murray, tercera raqueta del mundo, no dio lugar a la sorpresa y se impuso con contundencia al canadiense Vasek Pospisil (6-4, 7-5 y 6-4), en 2 horas y 11 minutos.
El cabeza de serie número tres en Londres derrotó a un batallador Pospisil bajo la cubierta de la pista central del All England Tennis Club, que tuvo que desplegar su techo retráctil después de que el encuentro fuera suspendido en dos ocasiones por las intermitentes lluvias que cayeron en la capital británica.
"Ha sido un partido muy duro, pero creo que he jugado bien. Él es un gran sacador y lo ha vuelto a demostrar hoy. Yo intenté cambiar un poco mi restó y funcionó. Parar un partido dos veces y después jugar bajo techo es complicado, pero estoy contento", aseguró Murray tras el partido.
Bajo la atenta mirada del prÍncipe Guillermo y de su esposa Catalina, duques de Cambridge, Murray se deshizo de una de las promesas del tenis canadiense sin ceder un solo juego.
"Me encanta jugar aquí. Siempre he dicho que he hecho mi mejor tenis en Wimbledon. Sé que será complicado, pero espero llegar a otra final", indicó el escocés.
"Conozco a Roger muy bien, nos hemos enfrentado en muchas ocasiones. Esta misma mañana lo he visto y nos hemos saludado. Nos llevamos bien, pero la historia será diferente el viernes", declaró Murray.
