La edición de 2018 de la Vuelta a España dará su disparo de salida este sábado, con una contrarreloj en Málaga, en una carrera que, sin Chris Froome y sin el campeón del Tour de Francia Geraint Thomas, se presenta como oportunidad para los que no triunfaron en la última ronda gala, incluido el colombiano Nairo Quintana.
Además, para otros corredores, las empinadas carreteras españolas servirán como preparación ideal para los Mundiales de Innsbruck (Austria), que dan más protagonismo del habitual a la montaña.
Después de los triunfos de Sky en el Giro (Froome) y en el Tour (Thomas), la edición 73 de la Vuelta no verá a los dos líderes de la poderosa formación británica.
Algo que, si bien no es del agrado del aficionado, es visto con mejores ojos por Nairo Quintana (Movistar), Vincenzo Nibali (Bahrain-Merida), Fabio Aru (UAE), Richie Porte (BMC), Thibaut Pinot (Groupama-FDJ) o los hermanos Simon y Adam Yates (Mitchelton-Scott), que buscarán en las carreteras ibéricas sumar un triunfo de prestigio esta temporada.
"La Vuelta sirve a los corredores que han fallado a lo largo de la temporada", resume Pinot.
"Hay un gran cartel, faltan las figuras del Sky pero eso creará una carrera un poco más abierta y realmente interesante", augura el escalador galo.
QUINTANA COMO LÍDER
"Vengo bien, las piernas están respondiendo bien, psicológicamente vengo con ganas y traemos un buen equipo. Siempre que llegamos y nos dan como favoritos hay que asimilarlo y poderlo demostrar", afirmó por su parte Quintana.
Los que aspiran a llegar con el maillot rojo a Madrid no podrán atragantarse en el imponente tríptico montañoso por Cantabria y Asturias (13ª, 14ª y 15ª etapas), y la posterior crono individual de 32,7 kilómetros en Torrelavega.
Las dos jornadas en Andorra, la segunda previa al final con seis ascensiones en 97.3 kilómetros, acabarán de decidir la general.


