El español Francisco Javier Gómez Noya, único pentacampeón del mundo de triatlón, fue galardonado este miércoles 8 de junio con el Premio Princesa de Asturias de Deporte 2016 por su “enorme fortaleza y un encomiable espíritu de superación”.
Además de un “incontestable y brillante palmarés”, el atleta ha mostrado “valores de esfuerzo y perseverancia ante la adversidad”, estimó el presidente del jurado, el excampeón mundial de maratón Abel Antón, al anunciar el fallo en Oviedo, norte de España.
Vigente triple campeón del mundo de 33 años, el entonces adolescente Gómez Noya debió superar trabas burocráticas por una cardiopatía detectada en 1999, que amenazó con obligarlo a abandonar las competencias.
No se rindió y en 2003 en el Mundial sub-23 en Nueva Zelanda se proclamó campeón, lo que marcó “un punto de inflexión en su carrera”, que entre muchos otros logros lo llevó a ser el primer español en conseguir una medalla de plata olímpica en triatlón, en Londres en 2012, señaló el jurado.
Gómez Noya es el quinto laureado este año por los Premios Princesa de Asturias, considerados los premios Nobel del mundo hispano.
Nacido el 25 de marzo de 1983 en Basilea, Suiza, desde los tres meses vive con su familia en España, donde sin mayor entrenamiento quedó en segundo lugar en un triatlón olímpico a los 15 años, momento desde el cual se dedicó a este deporte que incluye natación, ciclismo y carrera.
También actual campeón de Europa, el atleta renunció a competir este año en el Mundial para concentrarse en su preparación para los Juegos Olímpicos de Rio-2016, que se celebran en agosto.
“Estoy muy contento y orgulloso de que unos premios de tanto prestigio internacional reconozcan mi carrera deportiva, pero, sobre todo, por la importancia que tiene para un deporte, el triatlón, que no está dentro de los más mediáticos”, se congratuló Gómez Noya en un comunicado.
Por su brillante carrera, ha cosechado numerosos galardones, entre ellos el de mejor triatleta de España en 2006 y 2009, y Medalla de Plata de la Real Orden del Mérito Deportivo –la más alta distinción al deporte en España– en 2008.
