Los peloteros del equipo juvenil de béisbol de Chiriquí Occidente lograron el pasado miércoles su primera victoria en el torneo nacional, ante Panamá Metro, pero la alegría no les duró mucho.
Al retornar al gimnasio Los Naranjos, ubicado en distrito de Boquete, en donde se encuentran hospedados, se dieron cuenta de que prácticamente los habían desvalijados de sus pertenencias.
Alexander Chávez, el director de la novena, expresó que ha sido un duro golpe para todos.
“Aquí hay jugadores de familias muy humildes que se sacrificaron para poderle comprar muchas cosas, las cuales le fueron robadas mientras se divertían jugando, y lo mejor fue que ganaban el partido”, comentó Chávez.
“Estamos aquí en este torneo para darle al rey de los deportes, a su afición, la felicidad y miren cómo hemos quedado”.
Sostuvo que hasta el momento no han recibido ayuda ni respuestas de las autoridades.
Recordó que cuando se sale en estas giras, muchos padres se sacrifican adquiriendo ropa nueva, calzados y útiles personales; “a mí me hurtaron dos pares de zapatilla”.
El gimnasio boqueteño es administrado por el Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes).
Se trató de localizar vía telefónica al director provincial de Pandeportes para obtener una reacción sobre el caso y la seguridad en el coliseo, pero no respondió.
