El jugador argentino del Barcelona Javier Mascherano admitió hoy, jueves, en sede judicial, haber defraudado al fisco español 1.5 millones de euros (Cerca de 1.7 millones de dólares) correspondientes a los años 2011 y 2012.
Acompañado de su abogado, David Aineto, el defensa azulgrana compareció en el juzgado de instrucción número 9 de Gav (Barcelona) para declarar como imputado por dos delitos de fraude fiscal, que reconoció haber cometido.
Por lo tanto, no ha sido necesario que la jueza Erika López, ni tampoco la fiscal y el abogado del Estado, interrogaran al jugador, que hace unas semanas ya devolvió los 1.5 millones de euros (unos 1.7 millones de dólares) defraudados, más otros 200 mil euros (cerca de 220 mil dólares) de intereses.
Hacienda, concretamente, le reclama a Mascherano 587 mil 822 euros 648 mil 615 dólares), correspondientes al ejercicio 2011, y otros 968 mil 907 euros (1 millón 60 mil dólares) de 2012, años en los que ya residía en España.
Según la fiscalía, el jugador usó dos estrategias para este supuesto fraude: no declarar las rentas obtenidas de Nike a través de una sociedad domiciliada en Miami (Estados Unidos) y simular la cesión de sus derechos de imagen a una entidad puramente instrumental radicada en Madeira (Portugal).
Pese a haber admitido los hechos, el proceso judicial deberá ahora seguir su curso: la jueza Erika López cerrará la instrucción en los próximo días y dictará un auto de apertura de juicio oral.
Javier Mascherano, que se marchó con semblante serio y sin hacer declaraciones a la salida del juzgado, se enfrenta a penas de 1 a 5 años por cada delito fiscal y a una multa que puede hasta sextuplicar la cantidad defrauda.
Sin embargo, es más que probable que el caso no llegue a juicio y que se dicte una sentencia de conformidad entre las partes, ya que el jugador admitó los dos delitos, devuelto la cantidad defraudada y podía haber pactado con la fiscalía el importe de la multa que deberá abonar.
