ROMA, Italia. (ANSA). -Con dos goles del brasileño Kaká y otro de Mario Balotelli, Milan derrotó hoy por 3-0 de local al Chievo y confirmó su "resurrección", en uno de los adelantos que pusieron en marcha la trigésimo primera fecha del campeonato italiano.
"Debemos demostrar que los últimos resultados no fueron producto de la casualidad", advertía apenas ayer el técnico holandés del equipo "rojinegro", Clarence Seedorf, y sus dirigidos entendieron el mensaje.
Seedorf también había elogiado la entrega y el comportamiento en el triunfo sorpresivo por 2-0 en casa de Fiorentina, entre semana, de Balotelli, quien marcó uno de los goles de ese partido y hoy abrió el camino a los 4' de juego.
El delantero, que había sido criticado por los propios fanáticos de Milan por su falta de entrega, fabricó una falta en el borde del área de Chievo, la ejecutó, su remate se desvió y fue a dar a un tiro de esquina del cual llegó luego su gol.
Enchufadísimo arranco Balotelli, como para acallar las críticas y agradecerle a Seedorf por su respaldo, aunque su caracter estuvo a punto de traicionarlo al reaccionar a una falta lo cual casi le cuesta una tarjeta amarilla.
Tras algunos momentos de zozobra, Milan recuperó la calma a los 27' con el primer gol de Kaká, que marcaba así su sexto tanto en el torneo, cifra que elevaría luego a siete pues repitió a los 54' para el 3-0 que terminaría siendo definitivo.
Milan, que pudo haber liquidado el pleito antes del final del primer tiempo de no ser porque el japonés Keisuke Honda dilapidó una ocasión inmejorable después de que Balotelli lo dejase mano a mano con el arquero de Chievo, terminó sumando de a tres. No sólo Milan festejó, también Kaká, que no marcaba de a dos goles desde aquel partido con Atalanta y es la segunda vez que lo consigue desde que regresó al club, aunque son 12 los dobletes del brasileño en su paso por el "Calcio".
La única nota discordante resultó la lesión en un tobillo que sufrió el ghanés Sulley Muntari y que obligó a retirarlo en camilla de la cancha al final del primer tiempo.
Con el 3-0 puesto, Chievo tuvo una chance inmejorable para descontar a la hora de juego, con un remate de Simone Bentivoglio que sacudió el poste, mientras que el travesaño devolvió otro desde los 12 pasos del francés Cyril Thereau.
Ocurrió en tiempo adicionado por el árbitro, quien había sancionado una falta dentro del área infantil de Cristian Zacardo contra el propio delantero galo, que había ingresado al campo de juego minutos antes.
