Tracy McGrady afirmó que debió moderar su festejo como nuevo miembro del Salón de la Fama ante el impacto que el huracán Harvey tuvo en su familia en Texas.
McGrady, siete veces elegido para el Juego de Estrellas de la NBA y dos veces el máximo anotador de la liga, estuvo entre las 11 personalidades que fueron homenajeadas el viernes en Springfield.
"Aunque este fin de semana es fabuloso y me siento honrado, mi gente es más importante”, afirmó McGrady. "Mucho más importante".
McGrady informó que su propiedad en Sugar Land, Texas, sufrió daños menores por la tormenta, permitiéndole a él y a su esposa recibir a las familias de cinco parientes y amigos durante tres días tras las evacuaciones que se ordenaron.
También organizó una comida durante el feriado del Día del Trabajo en Houston para 800 víctimas del huracán.
"Mi hermana se quedó en mi casa, y traté de llevarla en auto a su casa. Ver esos autos bajo el agua y no saber si hay gente adentro, es real”, dijo.
McGrady jugó 15 temporadas en la NBA, llegando a vestir las camisetas de los Raptors de Toronto, Magic de Orlando, Rockets de Houston, Knicks de Nueva York, Pistons de Detroit, Hawks de Atlanta y Spurs de San Antonio.
Otro que fue exhaltado fue Jerry Krause, el ex gerente general de los Bulls de Chicago que falleció en marzo. Además, Mannie Jackson, quien fue jugador de los Trotamundos de Harlem y ahora es dueño de ese equipo.
También fueron elevadas dos figuras del baloncesto femenino en Estados Unidos: Rebecca Lobo, campeona olímpica en los Juegos de Atlanta 1996, y Muffet McGraw, entrenadora de la Universidad de Notre Dame.
