HOYLAKE, Inglaterra. (AP).- Con las amenazas de mal tiempo evaporándose, Rory McIlroy resistió los embates de sus oponentes, y en una rápida sucesión de hoyos, restauró este sábado su firme ventaja en el Abierto Británico, con un total de 200 golpes, 16 bajo par.
Luego que Rickie Fowler alcanzase a McIlroy, gracias a un hoyo 12 de dos golpes, el norirlandés replicó con un birdie de 10.7 metros en el 14 y un eagle en el 16.
Fowler tuvo bogeys en esos hoyos, y McIlroy tomó una ventaja de seis golpes, uno más que la que tenía al entrar a la tercera ronda.
Fowler tuvo siete birdies en los primeros 12 hoyos, para treparse en la punta. Pero no pudo mantener el paso, siguiendo su bogey en el hoyo 14 con uno en el 16, uno de los hoyos más fáciles del campo.
Fowler estaba con 10 bajo par, seguido por Sergio García y Dustin Johnson, con uno más.
Nadie ha perdido una ventaja de seis golpes en los 121 años que el Abierto se ha jugado en 72 hoyos.
El joven golfista norirlandés no parece ser candidato para ser el primero. La última vez que estuvo en esta posición, lideraba por ocho golpes y ganó por el mismo margen en el Abierto estadounidense en el 2011.
Pero hace apenas dos meses, remontó una desventaja de siete golpes para ganar el campeonato PGA en Wenworth.
Y eso precisamente le impide imaginar su nombre en el trofeo, que le dejaría a un título del Gran Slam de su carrera, sumándose a Jack Nicklaus y Tiger Woods como únicos jugadores en ganar tres de los torneos mayores antes de cumplir 25 años.
"No doy nada por sentado", dijo McIlroy. "Si los jugadores delante de mí hubiesen finalizado mejor, entonces mi ventaja no habría sido tan grande. Uno no puede darse el lujo de pensar en lo que viene. Tienes que estar completamente en el momento, yes eso lo que voy a tratar de hacer durante los 18 hoyos mañana".
