El prospecto panameño Miguel Amaya formó parte de la historia en el béisbol de ligas menores, en la categoría Clase A, al participar en un partido que se extendió por 20 episodios.
Los equipos de Boise Hawks (sucursal de los Rockies de Colorado) y Eugene Emeralds (Cachorros de Chicago) jugaron 5 horas y 59 minutos, en un partido que empezó el martes 4 de julio y terminó en las primeras horas de este miércoles 5. Ganaron los Hawks 7-5.
Amaya, de los Emeralds, estuvo detrás del plato los 20 episodios, al igual que el receptor de los Hawks Sam Tidaback, siendo una proeza de resistencia para ambos, informó Minor League Baseball.
Los 20 episodios que se jugaron en este enfrentamiento, representan un récord para la Northwest League, que también registró por primera vez la cifra de 44 ponches entre los dos equipos. Además, se utilizaron 15 lanzadores entre cada novena.
Amaya, el tercer bate de los Emeralds, se fue de 8-2, con dos carreras anotadas, recibió una base por bolas y le dieron cuatro ponches. Batea para .222.
En otros datos curiosos del partido, hubo dos bateadores con nueve turnos. Por los Hawks Daniel Jipping se fue de 9-0, con seis ponches; mientras por los Emeralds Gustavo Polanco registró de 9-2, con cinco ponches.
La hoja de anotación registra como tiempo oficial 5 horas y 59 minutos, sin embargo, el juego se detuvo ocho minutos porque uno de los árbitros tuvo que ir al baño.
El partido más largo que registra Minor League Baseball es de 33 entradas, que empezaron el 18 de abril de 1981 el Rochester Red Wings y Pawtucket Red Sox.
A las 4:09 a.m. del 19 de abril, por orden de los directivos de la liga, el juego se detuvo con el marcador 2-2 y se siguió el 23 de junio. Los Red Sox ganaron 3-2; en esta fecha, para continuar el juego, las acciones solo duraron 18 minutos.
